La hepatitis C es un gran problema de salud pública porque no existe vacuna y su prevalencia es alta, afecta a muchos millones de personas en el mundo. Es una infección casi siempre crónica que, en promedio, evoluciona a la cirrosis en un 20% de casos al cabo de 20 años. Además, causa un número importante de cánceres de hígado, y todo este proceso se ve agravado y acelerado por el alcohol o la infección por VIH.
Hace muchos años, una enfermera que había adquirido hepatitis C por culpa de la falta de medidas de prevención en una unidad de diálisis me preguntó qué precauciones debía tomar en las relaciones sexuales con su marido.
Por aquel entonces había relativamente poca experiencia en el tema, pero yo busqué la respuesta que parecía más adecuada. Esa respuesta estaba en los primeros estudios de concordancia entre parejas. Y el hecho es que los cónyuges de un caso de hepatitis C tienen en promedio un 1% de prevalencia de esta hepatitis; es decir, ¡la misma que la población general! Ver artículo completo »




