En estas fechas tan señaladas, me llena de orgullo y de satisfacción…
Señaladas seguro, pero no precisamente por cuestiones agradables, o eso piensan algunos. Hay personas a las que no les gusta la Navidad, porque no sienten su implicación religiosa, porque no les gusta ver a la gente feliz, porque son unas festividades abocadas al consumismo o porque no tienen ganas de cenar con sus suegros (que todavía quedan muchos días de reencuentros familiares).
Por otro lado, pueden suponer una buena oportunidad para acabar con las personas que no te agradan, poniéndole al besugo o al pavo unas gotitas de un producto, que como los perfumes, se presenta en frascos pequeños.
Los venenos, lo digo así de claro por si no os habíais dado cuenta aún de lo que estaba hablando, son elementos que los organismos producen para protegerse, para cazar o simplemente para hacerse respetar. Envenenar a unos parientes en Navidad (o en otras fechas) no está nada bien, no. Ver artículo completo »








