Rewind es una divertida película española de 1999 en la que su protagonista, Daniel Guzmán, vive disparatadas experiencias temporales, consistentes en auténticos rebobinados de una película, su propia vida, que puede modificarse en sus múltiples desenlaces, precisamente por eso mismo, por la prodigiosa digresión temporal que experimenta. Lo que iba a ser una cena romántica acaba en fiasco pero queda registrado en una cámara de vídeo.
Seguramente esa película toma mucho más sentido en clave cannabis. Esta droga es capaz de ocasionar profundas alteraciones de la percepción del tiempo, entre otras ilusiones y alucinaciones. Aunque no en todas las personas ni bajo todas las circunstancias, el tetrahidrocannabinol (THC), principio activo del hachís y de la marihuana, es una verdadera droga psicoactiva, capaz de provocar alteraciones sensoriales.
El THC es sedante y potencia el efecto depresor del alcohol. Consumido en grupo induce una falsa sensación de aumento de la comunicación y de la empatía. Se ha demostrado que la cantidad y calidad de la comunicación entre usuarios de esta droga decrece notablemente tras su uso, aunque la percepción sea la contraria. Ver artículo completo »




