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Vigorexia

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Cuando uno pone la vista hacia adelante, al verano que se avecina, no puede evitar la tentación de mirarse algo más detenidamente en el espejo al salir de la ducha. Rápidamente, no puedo evitar la sensación de que hay que acometer algún reajuste. Dietas y ejercicio son las soluciones más habituales y, en cierta medida, si se hacen con unas pautas adecuadas no solo serán buenos para perder esos kilos de más, sino que además valdrá para estar mejor a todos los niveles.

Si vamos al gimnasio, ya sabemos, hay de todo, pero siempre llaman la atención los mazas, esos que se toman el ejercicio y las pesas como una penitencia existencial cuyo único fin es esculpir esos pectorales y esa tableta de chocolate a base de machacarse en el gimnasio y de tomar alguna cosilla…

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Nadie duda que las Matemáticas están presentes en la vida, en la cotidiana y, de modo general, en la naturaleza. Quizá los signos más evidentes los encontramos en la aritmética, en la proporción que guardan las formas de tienen determinadas estructuras y cómo esos números se acercan a lo que denominamos bello. Pero hoy no toca referirnos al número áureo, ni tampoco a la teoría de juegos o a la genética de poblaciones, otro tipo de ecuaciones que permiten explicar determinados fenómenos o situaciones en biología.

Hace tiempo que un grupo de investigadores encontró similitudes entre el algoritmo de los tejidos de seda y el de la música, entre los niveles de la estructura de ese tejido y los elementos jerárquicos que conforman una composición musical (tono, rango, dinámica, tempo…). Tanto, que fueron capaces de describir las estructuras de las proteínas utilizando la teoría de categorías y tradujeron estos detalles en forma de composición musical. Ver artículo completo »

La naturaleza no entiende de política y creo que esto es un alivio, porque evita muchos problemas. Sin embargo, sí tiene predilección por la izquierda y la derecha; unas veces por una y otras por la otra. Pero ojo, no cambia. Si la naturaleza ha decidido que algo sea de o, mejor dicho, a derechas, ya será siempre así y lo mismo si es de o a izquierdas.

Pero también hace sus particulares saltos mortales sin red. Por ejemplo, resulta interesante destacar que las moléculas importantes para la vida, como por ejemplo los aminoácidos que forman las proteínas o los monosacáridos que forman los azúcares, son quirales. Que una molécula sea quiral significa que puede existir en dos formas. Esas formas son como la imagen de una molécula y su imagen en el espejo. A esta pareja de moléculas se les llama enantiómeros. Las dos moléculas son en todo idénticas, o casi. Prácticamente funcionan igual, pero si las iluminamos con una luz especial, llamada luz polarizada, una de las dos la desvía hacia la derecha y la otra a la izquierda. Ver artículo completo »

Si hay una industria que se mueve entre el milagro y la verdad científica es la de la cosmética. Conseguir la eterna juventud, ya sea frenando el envejecimiento de la piel o la caída del cabello, por ejemplo, es uno de los anhelos de los seres humanos desde hace miles de años. Una preocupación que afecta por igual a hombres y mujeres y que ha posibilitado el nacimiento de una actividad económica bastante rentable, que evolucionó de los fogones de mag@s, curander@s y chaman@s a los actuales emporios y que sirvió de motor para alguna de las expediciones más curiosas emprendidas por el ser humano, como la búsqueda de la fuente de la eterna juventud.

Suprimiendo la épica o la alquimia, ciertamente, la cosmética representa uno de los sectores donde la investigación es protagonista y un nicho para un determinado grupo de científicos que se dedican a estudiar moléculas, proteínas, hormonas… y que cuentan en sus abultadas nóminas hasta genetistas afanados en desarrollar productos que detengan el deterioro de la piel. Ver artículo completo »

“Estos tomates no saben como los de antes”. Seguro que esta frase, aplicada a cualquier otro producto alimenticio, le resulta común. Un inicio de conversación, además, al que suele suceder otro tipo de comentario achacando al uso de pesticidas, los piensos compuestos en el caso de los productos animales y, más recientemente, a la modificación genética o uso de transgénicos esa falta de sabor.

Y siempre hay alguien que sentencia para rematar que en aras de aumentar la productividad o el márketing —que luzcan más bonitos en el supermercado— se han sacrificado los sabores de los productos.

En algunos casos razón no les falta, pero también se olvidan otro tipo de observaciones como, por ejemplo, que gracias a la producción de pollos en cadena los humanos accedieron al consumo de proteínas baratas, tan necesarias para nuestro organismo, aunque para ello se haya sacrificado el sabor del pollo. A lo largo de siglos la única fuente de proteínas, por no decir grasas, de los humanos procedían del consumo de carne de cerdo. Lo de la ternera, el cordero o el pollo estaba reservado solo para los bolsillos más pudientes.  Ver artículo completo »

El mundo de la noche está en continua evolución. Las modas cambian los ritmos que suenan, los locales adonde acudir, la manera de vestir y hasta los tragos que tomar. Ahí está por ejemplo el universo desconocido que se abrió para los gin-tonics o para el vodka, por ejemplo. En cambio, lo que parece estancado desde el mundo de los guateques son bebidas que combinan con el alcohol.

Desde que la tónica se consolidó una vez que “aprendimos a amarla”, apenas han surgido nuevos brebajes para los combinados. Tan solo las llamadas bebidas energizantes tienen éxito en un grupo reducido, y todo basado en su composición.

Entre todos sus ingredientes, si ha tenido la curiosidad entre flirteo y ligue de leer su etiqueta, comprobará que además de la cafeína, contiene taurina. Y no tiene nada que ver con que te dé alas; recibe este sonoro y patrio nombre porque este compuesto se aisló por primera vez de la bilis del toro. Corre el rumor que le pone a uno a tono (con N) para aguantar la larga noche. ¿Se lo creen?  Ver artículo completo »

El bodybuilding y sus consecuencias han hecho mucho daño al uso de algunos productos nutricionales. Cuando alguien piensa en productos nutricionales de proteínas sin tener mayor información que la recibida a través de telebasura, algún anuncio o persona cercana que levante hierros en un gimnasio puede acabar creyendo que las proteínas son sólo para eso: para los machacas de gimnasio.

Seguro que lo primero que se le vendrá a la mente es la imagen de un mutante (nótese que digo mutante porque la gran mayoría de físico-culturistas profesionales recurren a sustancias que provocan, literalmente, mutaciones genéticas).

La otra cara de la moneda nos muestra un uso mucho más interesante y noble de las proteínas. Por ejemplo, el que se deduce del estudio de Clifton y colaboradores (2009), que observaron que una dieta alta en proteínas, comparada con el uso de las cantidades estándar, provocó mayores pérdidas de peso y mejoras en el perfil de riesgo cardiovascular en hombres y mujeres obesos y/o con sobrepeso que, para colmo de males, presentaban problemas con los triglicéridos (uno de los parámetros relacionados con la grasa que no deben subir en nuestra sangre).  Ver artículo completo »

Una de las paradojas del llamado progreso es que se ha triplicado la esperanza de vida de los humanos, al tiempo que los ha expuesto más a la acción de mutágenos que producen cáncer. No es que antes no los hubiese: los cereales de la antigüedad, cultivados sin pesticidas y almacenados sin conservantes, tenían elevadas dosis de aflatoxinas (un potente cancerígeno producido por los hongos que crecían sobre el cereal).

Pero claro, si uno se muere joven de tifus o peste, por ejemplo, difícilmente puede desarrollar un cáncer. O bien, si se desarrollaba esta enfermedad antes de que los avances de la medicina hubieran sido capaz de diagnosticarla, sencillamente uno se moría pero sin conocer el porqué.

Hubo que esperar a principios de los 70 del siglo pasado para que Bruce Ames y su equipo de la Universidad de California en Berkeley desarrollaran un test, utilizando bacterias, para evaluar la capacidad mutagénica de cualquier sustancia en tan solo 48 horas. Y como el cáncer se debe a mutaciones en el ADN, el test de Ames también sirve como una prueba muy rápida de estimar el potencial cancerígeno de un compuesto. Las pruebas convencionales de carcinogenicidad hechas mediante estudios epidemiológicos o con modelos animales necesitan años para finalizarse.  Ver artículo completo »

Mala leche

Periódicamente, el ser humano se dedica a revisar sus hábitos alimenticios y los pone boca arriba: lo que antes era bueno ya no lo es tanto y surgen con fuerza nuevos productos que sustituyen a los anteriores. ¿Descubrimientos científicos, intereses comerciales o sencillamente marketing? De un tiempo a esta parte, la leche (y alguno de sus derivados) parece estar en el foco de mira.

El primer argumento de sus detractores es irrefutable: somos la única especie que consume este producto en edad adulta, y además, procedente de otras (de vaca fundamentalmente o de cabra). Es decir, que somos raritos si nos comparamos con el resto de los animales, que solo la ingieren de peques. Resulta obvio explicar lo rica en nutrientes que es la leche maternal, pero solo para quienes están en edad de crecer. Ver artículo completo »

Buenos días

Que me haya levantado esta mañana con un sueño tremendo no es ninguna novedad. Ni para mí ni para otras muchas personas. Así que no debo sentirme ni raro ni enfermo por ello. Dormir es necesario para realizar en nuestro cuerpo una serie de tareas de mantenimiento necesarias para que al día siguiente podamos funcionar en condiciones.

Es algo parecido a lo que sucede en muchos negocios, en los que al cerrar sus puertas se aprovecha para reponer el genero y organizar las cosas. Nuestro cuerpo hace un montón de reparaciones y, sobre todo, durante el sueño se hace la síntesis de proteínas para reponer las estructuras dañadas de nuestro organismo.

Dormir más o dormir menos puede ser una cuestión de cansancio. Si hemos corrido la maratón es normal que al día siguiente necesitemos más descanso del habitual, pero en condiciones normales no se necesitan muchas horas para poder reponerse de los gastos rutinarios. Entonces, ¿por qué hay gente que necesita dormir más que otra?  Ver artículo completo »