La existencia de agua ha permitido la vida en el planeta, pero el proceso progresivo y continuo de acidficación de los océanos, fruto del aumento de las emisiones de CO2, puede acabar con ella. La acción del hombre puede ser más devastadora que la naturaleza, y en materia de destrucción vamos bastante por delante.
El aumento del calentamiento global puede provocar efectos más devastadores que la extinción del Cámbrico (hace más de 300 millones de años), cuando la mayoría de las especies que pisaba la Tierra desparecieron, según un estudio publicado por el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia.
El calentamiento de la temperatura del océano en uno o dos grados se venía asumiendo como algo inocuo, pero en realidad afecta, y de qué modo, a la cadena de la vida, porque la capacidad de adaptación los organismos a estos cambios es más lenta que el incremento de las temperaturas. Ver artículo completo »








