En uno de los pueblos más pequeños del mundo sólo viven tres personas, todas familiares entre sí… Los hay más pequeños aun, pero esos en realidad son ya memoria. Ese pueblo es también uno de los más bellos. Se llama Sanvitul y está en León, a pocos kilómetros de Villarrubín y de Oencia. Pero quizá eso no importe mucho para esta historia. Lo interesante es que por sus calles pasa un río límpido en el que viven pequeñas truchas salvajes. Su sabor y la delicadeza de su carne son inolvidables.

El mismo río de Villarrubín y Sanvitul, el Selmo, tiene una piscifactoría moderna. En ella crecen toneladas de pescado alimentado con piensos. El resultado es un buen producto, barato, pero no muy parecido organolépticamente al pescado salvaje.

¿Existen muchos ríos limpios en España para poder pescar y comer el pescado? La respuesta es no. La obligación de depurar las aguas de las poblaciones pequeñas es inexistente. Por lo tanto toneladas de vertidos legales llegan a los cauces de los ríos diariamente. Además, están todos los vertidos ilegales…  Ver artículo completo »