Si les digo que los soldaditos, además de ser los responsables de su progenie, son los causantes de momentos únicos e irrepetibles de placer en las mujeres seguro que me tachan de un inconsciente que lo único que pretende es evitar el uso de preservativos. ¿Cambiarían de opinión si les juro que me lo ha contado una mujer? ¿Y que, según su argumento, el superorgasmo se debe a que el semen humano contiene niveles apreciables de melatonina?
El caso es que la historia picó mi curiosidad —de científico y de varón—, pero tras varias consultas apenas obtuve respuestas convincentes y ningún artículo preciso sobre el tema. Así que ante la posibilidad de que fuera una historia que “de mano en mano va pero ninguno se la quea” —como la falsa monea—, me aventuré a investigar por mi cuenta las relaciones entre melatonina y sexo, y en caso de obtener resultados, trataría de desgranar una hipótesis. Y a eso me dispongo en las próximas líneas. Ver artículo completo »





