Los comportamientos de los humanos responden a diferente tipo de variables. Nos dejamos llevar por las percepciones que procesamos a través de los cinco sentidos a la hora de tomar determinado tipo de decisiones. Como especie, ni el oído ni el olfato resultan las más determinantes —tenemos una cierta desventaja sobre otras—. En cambio, la vista parece que nos influye sobre las demás.
En otras ocasiones hemos comentado cómo realmente comemos por la vista o cómo los colores predisponen favorable o desfavorablemente nuestro estado de ánimo. De hecho, esta circustancia es bien conocida por las compañías aseguradoras, que a través de sus propias estadísticas de siniestros establecen sus rankings de conductores más asiduos a entregar partes de accidentes. De hecho, aquellos automovilistas —entre otras variables como la edad, años de carnet, etc— que optan por comprar vehículos de color rojo muestran una predisposición a mantener una conducción más agresiva y, por lo tanto, resultan potencialmente más caros. Ver artículo completo »





