Cuando se trata de hablar de las ratas siempre es de precepto poner mala cara. Seguramente sea porque existen numerosos motivos por los que este animal de compañía no nos guste. Digo de compañía por que unos metros bajo nuestros pies se encuentran cientos de ellas aunque no las sintamos y alguna vez las veamos.
La capacidad que tienen de transmitir enfermedades, como la peste bubónica y muchas otras, han hecho que se las tache siempre de animal indeseable. Pero ojo, la peste bubónica la transmite una pulga que llevan las ratas, no las ratas en si…Así que seamos relativamente justos dándole a la rata parte de la culpa, pero no toda. Ver artículo completo »





