¿Quién no ha introducido alguna vez un recipiente en una olla con agua a punto de ebullición o muy caliente para preparar una lata de comida o un biberón? La temperatura del agua se traspasa a ese recipiente y el preparado alcanza de manera lenta y uniforme los grados necesarios para que pueda ser comido.

No se trata solo de un truco casero de cocina, es un procedimiento muy utilizado en las industrias farmacéutica, de cosmética o conservera en la confección de sus preparados. Es una técnica que implica el calentamiento indirecto de cualquier sustancia por convección.

El asunto comienza a pasar de los fogones de la abuela a los laboratorios. Y en ese caso, ¿a qué se debe el sobrenombre de María a tan peculiar baño? Su invención no es obra de una antepasada avispada, sino de una de las primeras alquimistas de la historia. Vivió en Grecia en el siglo III y era conocida como María la Griega o María la Judía (aseguraban que era hermana de Moisés y del profeta Aarón).  Ver artículo completo »