El bodybuilding y sus consecuencias han hecho mucho daño al uso de algunos productos nutricionales. Cuando alguien piensa en productos nutricionales de proteínas sin tener mayor información que la recibida a través de telebasura, algún anuncio o persona cercana que levante hierros en un gimnasio puede acabar creyendo que las proteínas son sólo para eso: para los machacas de gimnasio.

Seguro que lo primero que se le vendrá a la mente es la imagen de un mutante (nótese que digo mutante porque la gran mayoría de físico-culturistas profesionales recurren a sustancias que provocan, literalmente, mutaciones genéticas).

La otra cara de la moneda nos muestra un uso mucho más interesante y noble de las proteínas. Por ejemplo, el que se deduce del estudio de Clifton y colaboradores (2009), que observaron que una dieta alta en proteínas, comparada con el uso de las cantidades estándar, provocó mayores pérdidas de peso y mejoras en el perfil de riesgo cardiovascular en hombres y mujeres obesos y/o con sobrepeso que, para colmo de males, presentaban problemas con los triglicéridos (uno de los parámetros relacionados con la grasa que no deben subir en nuestra sangre).  Ver artículo completo »