Dicen que cuando Stanley Kubrick filmó la película Barry Lyndon en 1975 se obcecó en rodar algunas escenas interiores con la única luz de las velas de los candelabros presentes en la escena. Se comenta que para poder hacer la filmación con tan poca luz, el director de cine solicitó a la NASA que le prestara ciertas lentes que permitían a los satélites grabar en condiciones muy bajas de iluminación. Parece ser que la agencia espacial norteamericana le cedió de buen grado las mencionadas lentes. ¿A qué se debe tanta amabilidad? Pues parece ser que es debido al famoso mito de que los americanos no habían llegado a la Luna, sino que todo había sido un montaje realizado precisamente por Kubrick aprovechando los escenarios de 2001: una odisea del espacio, filmada en 1968. De esta manera, la NASA le devolvía el favor anterior al laureado cineasta. Ahí queda eso… Si queréis hablamos de esto en otra ocasión…
Pero, ¿qué hace que una lente, por ejemplo de una cámara fotográfica, funcione mejor en condiciones de baja iluminación? Ver artículo completo »



