Dieta mediterránea. Qué poco de española tiene esta dieta, que ya es una de las señas de identidad internacional de nuestro país y sinónimo de salud. El olivo procede de Egipto, los tomates de Sudamérica, el trigo de Israel, las naranjas de la China… y así hasta completar todos sus ingredientes.
Si de las especies autóctonas de Iberia dependiéramos, apenas nos alimentaríamos con algarrobas y una especie de ajetes, al margen de caza y pesca, naturalmente. Especies que invaden, se asientan y proliferan en un territorio ajeno; este es el común denominador de todos los ecosistemas existentes.
A veces, la acción de estas especies invasoras modifican totalmente el paisaje (flora y fauna) de una zona, como ocurrió en España o en Argentina —la mayoría de los animales, tanto salvajes como domésticos, proceden de la vieja Europa—, mientras que en otras ocasiones, su invasión se convierte en el soporte fundamental para el equilibro del lugar. Ver artículo completo »




