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telepatia 

Los experimentos de telepatía no dejan de ser curiosos juegos de salón que hacen las delicias del respetable, que provocan la admiración ante los poderes del mago y que siembran la duda sobre el poder de la mente para intercomunicarse con otra. Ahora bien, el desarrollo informático ha abierto un nuevo campo de posibilidades que pueden hacer viable esta conexión sin cables de cerebro a cerebro.

Al fin y al cabo, sabiendo que el funcionamiento neuronal no es otra cosa que un biocircuito electrónico y que el software es capaz de convertirse en impulsos eléctricos, parece que la solución está al alcance de nuestras manos. Ya hemos comentado que ya existe ese cable que puede conectar el cerebro a un terminal de ordenador e intercambiar entre cerebro-máquina información. Así que, si es posible esta conexión, por qué no hacerlo con otro cerebro. Ver artículo completo »

Obediencia debida

Releyendo los procesos de Nuremberg a los dirigentes del nazismo o repasando en la hemeroteca grandes juicios del Tribunal de la Haya a sistemas políticos responsables de masacres de pueblos, existe en la defensa de los criminales una constante: la eximencia por obediencia debida. Algo así como si se entrara en una especie de histeria colectiva donde lo único importante es obeder las órdenes sin cuestionarse si son justas o no y con ella desapareciera la responsabilidad.

En apariencia, se trata en la mayoría de los casos de personas normales, sin rasgos de psicopatía en su comportamiento, que desempeñaban trabajos normales antes de convertirse en criminales sin ningún tipo de piedad. ¿Es posible entonces que una persona común se transforme en un asesino? Ver artículo completo »

justicia de monos 

Nueva oleada de publicaciones científicas y nuevos datos que nos quitan de las posiciones de privilegio en el reino animal. O mejor dicho, que nos ponen poco a poco en nuestro sitio. Ni a la derecha ni a la izquierda del Padre ni en el centro de la creación, ni tan siquiera en solitario en la cúspide de la montaña. Ahora resulta que los chimpancés poseen un sentido de la justicia distributiva similar a la de los humanos —siempre y cuando no sean ultraneocon, que estos, de ese sentido, lo justito—.

Y como no podía ser de otro modo, el experimento ha tenido como base un juego experimental de economía, Ultimátum, y un grupo de chimpancés (de los de verdad). El objetivo: determinar si eran sensibles a la distribución de recompensas entre dos individuos. Y la respuesta es que sí, que los primates poseen un sentido del reparto equitativo. Ver artículo completo »

La línea que separa el amor del odio es muy delgada, tanto que apenas están separadas por un paso. ¿Topicazo? Pues no se crean, parece que estamos ante dos tipos de sentimientos aparentemente contradictorios, pero se que se activan en paralelo en nuestro cerebro. El amor y el odio comparten dos reacciones cerebrales muy similares: la de protección y la de inquietud.

En la primera de ellas se pone en marcha el área cerebral que planifica los movimientos (la agresividad ante el odiado o la necesidad de proteger al ser amado) y en el segundo no nos resulta indiferente ni la persona amada ni la odiada (en ambos casos nos producen fuertes reacciones de atracción o rechazo).

Las acciones o movimientos de defensa o protección se activan en dos áreas del cerebro: en el putamen (palabra derivada del latin, podar, que en seguida se me vuelven malpensados), que está situada en el centro del cerebro, y en la corteza insular, en la superficie lateral, donde se controlan la mayoría de las emociones.  Ver artículo completo »

Pasó Halloween y atrás quedó eso de susto o golosinas de los más pequeños, aunque siempre queda lo de “¿zuzto o muette?” para los que seguimos instalados en la crisis. Aunque si decimos ¿susto o grasa? seguro que más de uno se apunta de mil amores, aunque para ello tenga que soportar sin pestañear la última película de la Hammer.

Como lo oyen, aplastarse en la butaca del salón o de un cine y tragarse —sin la ración gigante de palomitas de maíz y el refresco carbónico de turno, que eso es hacer trampas— una peli de miedo-miedo puede quemar cerca de 200 calorías. O, si lo prefieren así, equivale al peso que podemos perder a lo largo de una caminata de media hora.

Eso al menos afirma un estudio realizado por científicos de la Universidad de Westminster (Reino Unido) del que se ha hecho eco el tabloide británico The Sunday Telegraph. Los investigadores quisieron comprobar los efectos que provocan en el organismo el visionado de películas que nos ponen en tensión —que nos llevan a situaciones de estrés— y comprobar el gasto de energía que se provoca.  Ver artículo completo »

Sobre el carácter de los niños se dicen muchas cosas: que si son ingenuos, que si no tienen maldad porque en su pequeño universo no se conciben las ideas del bien y del mal, que siempre dicen la verdad (como los borrachos, por cierto)… Pero lo que nunca se había afirmado, hasta ahora, es que piensan como si fueran científicos: analizan patrones estadísticos, hacen experimentos y asimilan conocimientos mediante la observación de lo que hacen los demás. Sorprendente, ¿no?

Es decir, que en su corta inteligencia, hacen uso de la estadística para tomar sus propias decisiones. Se han realizado diferentes estudios que prueban este esquema de pensamiento. Uno de los más curiosos fue poner a un bebé junto a una caja llena de bolas rojas y blancas. Los investigadores se acercaban a la caja y cogían bolas mayoritariamente de determinado color, el rojo. Luego, dejaron que fuera el peque quien diera la bolas a quien se acercaba a la caja. Sin mayor problema, en el reparto optaba por entregar más pelotas rojas que blancas. Ver artículo completo »

Si nos dijeran que existe un botón que al apretarlo nos permitiera borrar cualquier recuerdo que tuviéramos almacenados en la memoria, seguro que una gran mayoría de nosotros haría desaparecer todas aquellas imágenes, sensaciones o vivencias que nos producen miedo. El temor, sin duda, es una emoción que no solo nos puede paralizar en el momento en que la sentimos, sino que nos acompaña durante largo tiempo y nos puede llegar a bloquear en la toma de decisiones en el futuro.

Pues bien, estos recuerdos emocionales no tienen por qué ser permanentes. Bastaría con determinar cuál es el proceso de aprendizaje que sigue nuestro cerebro ante determinadas situaciones y, sobre todo, cómo y dónde se almacenan esas sensaciones que hacen que reaccionemos de una determinada manera. Ver artículo completo »

¡Mírame a lo ojos y dime que no me mientes! Como recurso dramático, la verdad es que, aunque demodé, puede resultar todavía efectivo, pero como verdad científica hay que decir que no, que nada de nada. Que te puede mirar todo lo fijo que quieras, pero no encontrarás en sus ojos ni un atisbo para afirmar que sus palabras encierran verdad o mentira.

Es común afirmar que quien miente no es capaz de aguantar la mirada y que, inconscientemente, huye del cara a cara. La afirmación es errónea según Carolinte Watt, una científica escocesa que lo dice mirando a la cara. Aunque los pasos no van mal encaminados, porque los ojos (mentirosos o no) parece que sí pueden resultar ser el espejo del alma. En la investigación realizada y publicada en la revista Plos One se demuestra, en cambio, que los movimientos de los ojos hacia arriba y hacia abajo, o a la derecha y a la izquierda, sí están asociados a qué determinada parte de nuestro cerebro (nuestras neuronas) se pone en movimiento. Ver artículo completo »

Si forma parte de esa legión de adoradores del color oscuro (moreno) en la piel durante el verano, pero también ha ingresado en el club de los que les preocupa que un exceso de exposición a los rayos de sol le acabe provocando un melanoma en su piel (cáncer), añada las fresas a su equipaje (dieta) plagado de zanahorias.

Huelga hablar a estas alturas de la película que ponernos morenos no es otra cosa que un mecanismo de defensa del organismo y que la zanahoria es un alimento rico en carotenos, que contribuye a producir en su organismo la melanina, una sustancia producida por unas células llamadas melanocitas. Es el pigmento que nos pone morenos y a cubierto de los efectos del sol. Su ingesta, pues, nos prepara para las inclemencias de Lorenzo.

Así que nos detendremos unas líneas en hablar de las propiedades de las fresas como factor de defensa, o mejor dicho del extracto de fresa. La clave está en unas moléculas, las antocianinas, que son los responsables de otorgar el color rojo a hojas, flores y frutos y que están presentes en abundancia en las fresas.  Ver artículo completo »

La palabra knock-out (KO), es bastante conocida en el mundo deportivo. Es como se denomina habitualmente al momento en el que un púgil cae sobre la lona del ring, o aquella situación en la que el árbitro para el combate por la apabullante paliza que esta recibiendo uno de los contendientes.

Este término ya universal, pero de origen anglosajón, significa fuera de combate y describe muy bien la situación en la que se queda uno de los boxeadores. Sin embargo, también tiene una acepción científica.

Es cierto que muchos científicos nos sentimos KO cuando no nos dan la financiación que pedimos para investigar o nos rechazan ese artículo en el que teníamos puesta tanta ilusión… Pero no, no me refiero a eso, sino a los animales de experimentación. Ver artículo completo »