Que casi nadie está completamente a gusto con su imagen corporal es un hecho conocido. Que el boom de la cirugía estética de la última década solo lo ha frenado, en parte, la crisis económica es también notorio. Incluso que uno puede morir por complicaciones de una liposucción, por poner un ejemplo, es también más que sabido. Pero quizá sea menos popular cuál es la cirugía estética más practicada en el mundo, quizá muy por encima de los implantes mamarios de silicona.

Estamos hablando de la blefaroplastia de los ojos orientales, es decir, la corrección del pliegue del párpado que confiere los ojos rasgados a la mayoría de los asiáticos.

Se trata de una cirugía sencilla, en principio, pero costosa para la mayoría de las personas de China, Tailandia o Corea, países donde se practica con mucha frecuencia. Con la excepción de Japón, cuyo poder adquisitivo es mayor, para la mayoría de mujeres (y hombres) que se someten a este procedimiento, el coste económico asociado supone un esfuerzo notable, que, sin embargo, afrontan aparentemente complacidos.  Ver artículo completo »