Los ecosistemas de agua dulce representan el 1% de la superficie de la Tierra, pero en su seno vive un tercio de las especies conocidas que lo pueblan. Según denuncia un informe elaborado por un equipo de investigadores de Europa y África, estos ecosistemas no están protegidos de forma adecuada.
La mayoría de los trabajos y estudios conservacionistas se centran en proteger determinadas especies consideradas bandera o carismáticas, como puede ser el lince en Doñana o el oso panda en China, dejando en un segundo plano los trabajos que se realizan para conocer las amenazas en los sistemas de agua dulce.
Los investigadores alertan de que los objetivos de inversión basados únicamente en el conocimiento que se posee sobre aves, mamíferos y anfibios no bastan para proteger las especies de peces, los moluscos y los cangrejos que viven junto a ellos en esos hábitats. Asimismo, denuncian que los planes de protección de los ecosistemas de agua dulce se diseñan frecuentemente en función de los estudios —más exhaustivos— que se han hecho sobre las denominadas especies bandera. Ver artículo completo »








