Foto de chelle


Trabajando en una oficina, trasteando en un almacén, en el instituto, en la universidad… quién, por descuido, no ha dejado el bolígrafo en un bolsillo -de la camisa o el pantalón- puesto del revés y… ¡lunar al canto! El mundo es un lugar lleno de trampas para los adictos a la limpieza. Pero la naturaleza tambien nos pone al alcance de la mano remedios caseros que devuelven las cosas a su sitio.

Son trucos de la abuela que funcionan desde hace muchos, muchos años. En el caso de la tinta, basta con sumergir la prenda en leche durante un par de horas para que desaparezca su rastro (siempre que no se haya secado del todo). Pero no es el único remedio, también se eliminan las manchas de grasa con gasolina, las de hierba con alcohol o las de aceite espolvoreando la superficie con polvos de talco, por decir alguna de estas aplicaciones caseras. Sigue leyendo