Si forma parte de esa legión de adoradores del color oscuro (moreno) en la piel durante el verano, pero también ha ingresado en el club de los que les preocupa que un exceso de exposición a los rayos de sol le acabe provocando un melanoma en su piel (cáncer), añada las fresas a su equipaje (dieta) plagado de zanahorias.
Huelga hablar a estas alturas de la película que ponernos morenos no es otra cosa que un mecanismo de defensa del organismo y que la zanahoria es un alimento rico en carotenos, que contribuye a producir en su organismo la melanina, una sustancia producida por unas células llamadas melanocitas. Es el pigmento que nos pone morenos y a cubierto de los efectos del sol. Su ingesta, pues, nos prepara para las inclemencias de Lorenzo.
Así que nos detendremos unas líneas en hablar de las propiedades de las fresas como factor de defensa, o mejor dicho del extracto de fresa. La clave está en unas moléculas, las antocianinas, que son los responsables de otorgar el color rojo a hojas, flores y frutos y que están presentes en abundancia en las fresas. Ver artículo completo »













