
Ahora que sabemos que los mayas no se ganarían el sustento como augures, aunque tampoco ningún otro seguidor de las teorías apocalípticas en boga como los Testigos de Jehová, por ejemplo, y que nos toca penar por estos lares un tiempo más —corto si seguimos empeñados en destruirlo— tampoco se trata de despreciar por este fallo todos los aportes que hizo esta gran y avanzada civilización precolombina.
Por continuar con los elementos astronómicos, esta civilización se caracterizó por realizar una minuciosa y precisa observación del cielo. Tanto, que con sus rudimentarios instrumentos —comparados con los actuales— fueron capaces de determinar con bastante exactitud la traslación de la Tierra alrededor del Sol. La definieron en periodos de 365,2420 días (la Nasa la ha medido en 365,2422 días), fueron capaces de predecir los eclipses solares y descubrieron los equinoccios y los solsticios, describían las posiciones del Sol, la Luna, Marte y conocían las fases de la Luna, entre otros asuntos. Ver artículo completo »








