Cuando nos vamos de vacaciones, una de las cosas que preguntamos al llegar a nuestro destino es si se puede beber el agua del grifo. En el extranjero, casi siempre la respuesta es no y la mayoría de las veces, aunque no lo sea, por precaución solemos beber agua mineral.
Cuando nos encontramos en España, la cosa cambia porque, al menos, el agua que sale por los grifos de las casas se puede beber. Sin embargo, hay zonas en las que a la gente no le gusta el sabor de la que sale de sus grifos y prefiere beber agua mineral.
Si lo pensamos un poco, esto no tiene mucho sentido en cuanto nos acordamos de lo que nos decían en el colegio sobre las propiedades del agua, que se supone es inodora, incolora e insípida. Ver artículo completo »



