Seguimos intentando derribar clichés al uso. Seguro que han escuchado eso de que cuando los niños tienen que soportar un periodo de permanencia en cama para curarse de una enfermedad, pegan el estirón y crecen. Incluso algunos lo hacen. Otros, más osados, se atreven a afirmar que el crecimiento se produce mientras dormimos y hay quien se aventura —esta argumentación la he escuchado en persona— a asegurar que ese aumento de estatura se produce porque mientras estamos en la cama no soportamos la fuerza de la gravedad que nos tira hacia abajo.
Nada más lejos de la realidad. El crecimiento de los seres humanos se controla por la acción de dos hormonas: la somatotropina y factor de cremiento 1 (IGF-1). La GH (growth hormone) estimula el crecimiento, la reproducción celular y su regeneración. Sus efectos pueden ser descritos como anabólicos y, además de esa función de aumentar la altura, incrementa la retención de calcio y la mineralización de los huesos, la masa muscular y, en general, estimula el crecimiento de todos los órganos internos, salvo el cerebro. Ver artículo completo »











