La tierra firme y el mar libran una batalla constante por la conquista de una mayor superficie. Desde el desarrollo de la era industrial y, con él, el aumento de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, la balanza se decanta por la segunda.
Fruto en parte a las mediciones realizadas por los satélites espaciales, se sabe que el mar ganó terrero a razón de entre 10 y 20 centímetros a lo largo del pasado siglo (dependiendo de las zonas y del terreno, ha sido más pronunciada o menos). Aunque no se ha tratado de una constante, la inundación se ha acelerado a casi el doble de velocidad en los últimos veinte años.
Las emisiones de CO2, como decimos, son las responsables de este fenómeno. Estas emisiones hacen que aumente la temperatura del planeta y el mar absorbe la mayoría de estos excendentes de calor, lo que esta provocando una dilatación térmica de las aguas, el deshielo de los glaciares y casquetes polares y la pérdida de hielo de los continentes helados (Groenlandia y la Antártida). Ver artículo completo »












