Hace millones de años, entre los primeros seres vivos que habitaron la Tierra, estaban los seres unicelulares. Concretamente, un ejemplo de ser unicelular con más de 3.000 millones de años de antigüedad, y que aún sigue entre nosotros y podemos acceder a él, es la microalga Spirulina. Sigue creciendo de forma salvaje en ambientes alcalinos, ricos en minerales, poco contaminados, etc. La Organización Mundial de la Salud (OMS) presenta numerosos resultados favorables cuando realizamos una búsqueda en sus archivos sobre Spirulina.

Se considera un alimento tan interesante que se plantea usarlo para erradicar la hambruna. Contiene proteínas, ácidos grasos saludables, vitaminas (incluida la B12, normalmente asociada únicamente con la carne o los productos animales), además de otras propiedades interesantes para la salud general, como su capacidad para regular los niveles de azúcar y grasa en la sangre o sus efectos antiinflamatorios, por citar algunos.

Otro ser unicelular de tremendo interés es la microalga Clorela. Los resultados de un estudio reciente sugieren un efecto beneficioso —incluso a corto plazo— con la suplementación con Clorela, ya que es observa un incremento en la respuesta inmune de las células denominadas Natural Killers y un incremento en la producción y actividad de determinadas señales moleculares favorables en términos de defensas. La Clorela también ejerce efectos favorables en casos de hipertensión, tal y como demuestra algún trabajo, o en el perfil antioxidante del cuerpo y la salud en el tracto digestivo.

La tercera microalga, Aphanizomenon Flos-Aquae (AFA), a pesar de ser de la misma familia y poseer efectos similares, tiene una peculiaridad especialmente notable: su capacidad para aumentar nuestra liberación natural de células madre adultas de la médula ósea. Así se ha demostrado en un estudio llevado a cabo con un extracto del alga.

Es importante entender que las células madre adultas no son lo mismo que las células madre embrionarias. En este caso, las células madre adultas de la médula ósea están en nuestro organismo desde que nacemos y nos sirven como uno de los sistemas de regeneración y reparación celular más inteligentes y poderosos, pues dichas células abandonan la médula ósea y migran hacia los tejidos que requieran reparación, sea donde sea (cabello, huesos, articulaciones, piel, músculos, mucosa intestinal, ojo, sistema nervioso, etc).

Además de algún trabajo que demuestra sus propiedades inmuno-moduladoras favorables, un interesante estudio sobre la microalga AFA observó propiedades hepatoprotectoras y antioxidantes en defensa de la agresión que produce la administración de paracetamol. Es decir, que si ya de por si AFA tiene propiedades interesantes como agente preventivo, también es interesante utilizarla para aliviar efectos adversos de fármacos con paracetamol.

En esta misma línea, la microalga AFA aparece como un suplemento de interés clínico para reducir los daños producidos por la quimioterapia que contiene cisplatino, tal y como demuestra otro estudio sobre el daño renal por cisplatino, y como este se ve atenuado cuando se añade AFA. Por supuesto, también tiene un importante poder antioxidante y adaptógeno para la salud, según un estudio sobre los beneficios nutracéuticos de esta microalga.

Será importante acceder a productos que gocen de un procesado de la materia prima en el que se eliminen los elementos tóxicos que pueden venir asociados, dado el daño que pueden producir cuando el producto no ha sido correctamente filtrado, estandarizado y supervisado. Incluso se han hecho estudios que concluyen que una gran mayoría de productos con alga AFA tienen niveles de toxinas por encima de lo permitido. Por lo tanto, este es uno de esos suplementos donde la calidad es extremadamente importante.

De cualquier modo, seleccionando buenos productos, con procesos bien controlados, esta microalga es una de esas maravillas de la naturaleza que operan en los pilares más fundamentales de nuestra salud: nuestro propio sistema de regeneración y reparación celular para todo el cuerpo. Respecto a productos con AFA que gocen de respaldo científico y estudios publicados, podemos encontrar StemEnhance, el cual ha sido objeto de estudio y pudo demostrarse su capacidad para movilizar células madre adultas de la médula ósea y regenerar tejido muscular cardiaco dañado.

Queda patente, pues, que a veces los seres más insignificantes desde el punto de vista del tamaño son capaces de llevar a cabo funciones de una importancia capital para nuestro salud. He aquí tres seres unicelulares que pueden salvarte la vida.

Francisco Carreño-Gálvez, experto en Nutrición Celular y Terapia Ortomolecular (pacocarrenogalvez@gmail.com)

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