Los golosos están de enhorabuena. Ya no hace falta fingir una depre o un mal de amor para darle gusto al paladar y consumir su dosis de chocolate. Los investigadores se suman a quienes lo llamaron “alimento para los dioses” y a sus conocidos efectos estimulantes y placenteros —no en vano cuenta entre sus componentes la teotobrina, una molécula que activa la producción de serotonina y dopamina, que a su vez son las hormonas del placer y la felicidad— hay que añadir una nueva: previene y reduce los riesgos de padecer accidentes cerebrovasculares, como son los derrames o las apoplejías.

Y todo se debe a los flavonoides que contiene. Los flavonoides son unos compuestos que ayudan a eliminar los temidos radicales libres y a reducir la oxidación de las grasas (es decir, son antioxidantes). Sus propiedades antioxidantes, anticoagulantes y antiinflamatorias ayudarían a prevenir los coágulos sanguíneos y, por lo tanto, cuidan del estado de nuestras venas, arterias y sistema circulatorio en general. Ahora bien, nuestro organismo no es capaz de producirlas y deben de ser obtenidas a través de la alimentación.

Un grupo de investigadores suecos ha tardado más de una década en descubrir este nuevo beneficio que nos aporta el chocolate: el tiempo que dedicaron a estudiar los expedientes clínicos de 37.000 personas. Tras esos diez años, la investigación reveló que quienes consumían una barra de chocolate a la semana eran casi un 20% menos propensos a sufrir un derrame que aquellos que no habían incorporado a la dieta el dulce elemento. Asimismo, los resultados subrayan que por cada aumento de 50 gramos por semana, los riesgos de padecer un ictus (infarto cerebral) disminuyen en torno al 15%.

A pesar de lo interesante que pueden parecer las estadísticas, no se les haga la boca agua pensando en atiborrarse de chocolate. Es un buen argumento para añadir a la dieta semanal un consumo moderado de esta golosina. Además, los científicos que han elaborado el informe lo quieren dejar bien claro. Estamos ante un primer paso para conocer esta nueva y saludable propiedad, pero debe ser corroborada por otra serie de investigaciones.

Hasta entonces, aviso para navegantes: el chocolate no es un sustituto de la práctica de ejercicio regular y una dieta saludable, las dos principales actividades que previenen este tipo de accidentes cerebrovasculares.

About these ads