Casi dos décadas contándonos las ventajas de ser un metrosexual, de la necesidad de cuidar más el aspecto fisico externo para pasar de ser uno más del montón a engrosar la lista de los narcisos y ahora va y resulta que los narcisistas están sometidos a mayores niveles de estrés, y con éste a padecer a medio plazo problemas cardiovasculares e hipertensión.
Y ciertamente, fijándonos en las contrarias, la necesidades de estar siempre a la última, perfectamente ataviadas para la ocasión e ideales y monísimas de la muerte les añade un punto de presión a la ya de por sí estresante vida moderna.
Pero como de lo que se trata es de indagar en la ciencia y no en el terreno de las impresiones personales, un grupo de investigadores de la Universidad de Michigan se puso manos a la obra y para ello analizó las muestras de cortisol en un experimento con 106 estudiantes de pregrado que antes tuvieron que contestar a un cuestionario de 40 preguntas para determinar su personalidad (para saber que tendencias narcisitas tenían).
El cortisol es una hormona que generan las glándulas suprarrenales y cuya principal función es incrementar el nivel de azúcar en la sangre, suprimir el sistema inmunológico y ayuda a metabolizar grasas, proteínas y carbohidratos. Como efecto negativo, disminuye la formación ósea.
Cuando nos enfrentamos a una situación de alarma, el cerebro pide ayuda a las glándulas suprarrenales para que liberen cortisol, para aumentar los niveles de glucosa en la sangre y que los músculos tengan la energía suficiente. Y como el cuerpo es un organismo de “suma cero”, lo que se aumenta en un sitio hay que disminuirlo en otro, y en el caso del estrés, se paralizan los organismos que se ocupan de la recuperación, renovación y creación de tejidos. Si la situación de estrés es continuada, la resultante es que se cierra el grifo de la glucosa para otros organismos y es cuando pueden surgir los problemas cardiovasculares y la hipertensión.
Volvamos al experimento… Una vez determinados los grados de narcisimo de las “cobayas” se pasó a medir los niveles de cortisol. Una técnica relativamente sencilla, ya que se puede realizar mediante un sencillo análisis de saliva (es la práctica más habitual para medir el estrés fisiológico).
Y descubrieron que a pesar de que las personas denominadas autonarcisitas tengan un alto concepto de sí mismos, también tienen puntos frágiles: su nivel de cortisol es más alto. Es decir, se convierten en población de riesgo de padecer situaciones similares a un estrés crónico.
De hecho, diferentes estudios psicológicos subrayan por otra parte que es muy común en esta tipología de la personalidad humana el acudir a estrategias defensivas cuando ven amenazado su sentido de la superioridad. Vamos, que ser el top one exige estar a la que salta y en continuo estado de alerta.
La verdad es que con tanto penar no se si merece la pena el esfuerzo.
Enrique Leite





Dios!!! qué boca!!!