Si forma parte de esa legión de adoradores del color oscuro (moreno) en la piel durante el verano, pero también ha ingresado en el club de los que les preocupa que un exceso de exposición a los rayos de sol le acabe provocando un melanoma en su piel (cáncer), añada las fresas a su equipaje (dieta) plagado de zanahorias.
Huelga hablar a estas alturas de la película que ponernos morenos no es otra cosa que un mecanismo de defensa del organismo y que la zanahoria es un alimento rico en carotenos, que contribuye a producir en su organismo la melanina, una sustancia producida por unas células llamadas melanocitas. Es el pigmento que nos pone morenos y a cubierto de los efectos del sol. Su ingesta, pues, nos prepara para las inclemencias de Lorenzo.
Así que nos detendremos unas líneas en hablar de las propiedades de las fresas como factor de defensa, o mejor dicho del extracto de fresa. La clave está en unas moléculas, las antocianinas, que son los responsables de otorgar el color rojo a hojas, flores y frutos y que están presentes en abundancia en las fresas.
Pues bien, un experimento realizado en un laboratorio italiano ha demostrado que, además de sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias o antitumorales, las fresas también tienen efectos fotoprotectores. El grupo de investigadores probó a exponer a una radiación solar equivalente a estar hora y media en agosto a mediodía en el Mediterráneo a una serie de cultivos de células de piel humanas. Y los resultados son de lo más esperanzadores: el extracto de fresa (una concentración de 0,5 mg/ml) los protegía de la radiación UVA (los ultravioletas), aumentaba su viabilidad y disminuía el daño que se provocaba en el ADN de estas células.
Es decir, que estos cultivos bañados en extracto de fresa cuentan con un plus de acción protectora frente a una situación que puede provocar cáncer, enfermedades inflamatorias o degenerativas en la piel de los humanos. Un comienzo prometedor de cara a una próxima revolución en el mundo de la cosmética, que podría inundarnos a corto plazo con cremas solares protectoras de color rojo.
De momento, se abre una línea de investigación para determinar si la mayor efectividad se conseguirá por vía tópica o a través de la ingesta de este fruto tan apetecible en verano. En cualquier caso, ya sabe, añada la fresa a su dieta pre-vacacional; refresca, es un buen remedio como diurético y, por su riqueza en ácido ascórbico, lecitina y pectina, contribuye a rebajar los niveles de colesterol (y de paso consumimos un producto nacional, que en estos momentos de crisis tampoco viene mal).





maravillosa entrada!!!
a comer fresas se ha dicho!! que además…están de ricas…^^
…………a una serie de culvivos de células….????? culvivos o cultivos
Corregido…. Gracias