Archivo para julio, 2012


Hace unos días estaba buscando en internet información sobre un tema científico a través de uno de los motores de búsqueda más populares en ciencia, el PUB-MED. Me llamó la atención un artículo en particular y procedí, como es lógico, a descargármelo. Cuál sería mi sorpresa cuando, tras leer el título, que estaba en inglés, me encontré con que el resto estaba escrito en polaco. En inglés me defiendo, pero no conozco el idioma polaco, por lo que me sentí bastante frustrado ya que el título era francamente sugerente.

Sin embargo, no me desanimé y me centré en las figuras y diagramas que presentaba el artículo. Tras unos minutos estudiando estas figuras, me pude hacer una idea bastante aproximada de lo que habían hecho estos investigadores. En los gráficos y esquemas había un lenguaje por encima de los lenguajes, unas ideas que podía entender porque estaban escritas en una lengua común a la comunidad científica, por lo menos a aquella que tiene que ver con mi área de conocimiento.  Ver artículo completo »

Ahora que estamos de vacaciones (es un decir) y que por enésima vez hacemos un examen de conciencia con propósito de enmienda sobre adoptar nuevos hábitos de vida (por ejemplo, comer más equilibrado o hacer algo más de ejercicio físico), tampoco vendría mal, sobre todo a aquellos que viven en grandes ciudades, meter en esa lista el tomarnos la vida con un poco más de calma, liberarnos del estrés cotidiano.

El estrés es uno de los grandes males del mal entendido progreso. En síntesis no es otra cosa que una reacción de defensa de nuestro organismo para afrontar una situación que se precibe como amenazante. Es decir, que estamos ante una respuesta natural para la supervivencia como especie.

Y como nadie puede vivir en defensa permanente, surgen los problemas de salud: unos propios a él y otros asociados, como las enfermedades cardiovasculares o cambios hormonales. Sobre los primeros, esta sobrecarga de tensión frecuentemente deriva en pérdidas de memoria, alteraciones de ámino, nerviosismo y los conocidos transtornos o crisis de ansiedad.  Ver artículo completo »

 

Asumimos que las grandes navegaciones por altamar empezaron en la Edad de Bronce. Sin duda, Jasón y sus Argonautas a la búsqueda del Vellocino de Oro, así como los periplos mediterráneos de Ulises, están en la base de nuestra creencia. Parece lógico: la Edad de Bronce aportó las herramientas necesarias para trabajar la madera, clavos de cobre y el lino necesario para construir velas y jarcias. Antes los humanos apenas realizamos cortas travesías en toscas canoas impulsadas por pagayas.

Pero cada vez más evidencias demuestran que el hombre primitivo realizó con éxito grandes navegaciones, incluso por altamar, miles de años antes de la Edad de Bronce.  Ver artículo completo »

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El estrés crónico provocado por eventos desagradables en la vida de las personas mayores provoca una reducción significativa de la actividad de los neutrófilos, con lo que se desarrollan más infecciones y otros problemas de salud. Estas son las conclusiones de un interesante estudio sobre la salud de las personas mayores y el impacto de nuestro actual estilo de vida caracterizado por un estrés crónico.

Dicen que no hay mayor satisfacción que la que reporta ver el desarrollo de tu descendencia y, a tenor de la alegría que exudan las personas mayores que se convierten en abuelos y abuelas, ver crecer a tus nietos. Sin embargo, en un país como España, donde cada vez hay más personas mayores, además de alegría de disfrutar de la familia, observamos una lista terrible de preocupaciones y experiencias dañinas.

Por ejemplo, ver a tus hijos intentarlo y volver a chocarse contra el muro del desempleo; ver que tu salud, por la que has pagado con tu trabajo durante muchos años, pende de un hilo y encima ahora empiezan a cobrarte extra; o revivir recuerdos de épocas oscuras del paso que temes ver repetirse en el presente… En definitiva, hay mucho estrés.  Ver artículo completo »

No cabe duda de que la actual política de recortes generalizados está desmochando muchas de las actividades más prometedoras de este país. Estas actividades contribuían a dar a España un prestigio internacional. Desafortunadamente, la ciencia está entre las más perjudicadas por los recortes (en torno al 40% y tendiendo a aumentar).

Como es lógico, la ciencia española se resiente ya a corto plazo. Y se resentirá mucho más cuando las consecuencias del recorte se noten de verdad en la falta de recursos, la obsolescencia de las infraestructuras científicas y la falta de relevo generacional.

Son muy conocidos los indicadores que permiten estimar la calidad y la repercusión de la ciencia y la tecnología de un país (basados en el número y la calidad de los artículos publicados, las patentes y los modelos de utilidad, la cooperación internacional, etc). Pero, asimismo, hay indicadores de mayor interés económico: los estimadores que calculan cuánto aporta la ciencia al prestigio de un país. Sin duda, no son más que una aproximación. Pero permiten ver tendencias.  Ver artículo completo »

La vida tal y como la conocemos es en parte el legado de unos microorganismos llamados cianobacterias. Su contribución fue esencial —hacen la fotosíntesis— para oxigenar la atmósfera a lo largo de miles de años y crear las condiciones para permitir el posterior desarrollo de otras especies de animales y plantas.

Llevan con nosotros, o mejor dicho, nosotros llevamos con ellas desde hace unos 3.000 millones de años. Acostumbran a colonizar todo tipo de ecosistemas, ya sean terrestre o acuáticos, aunque es en este último medio donde se encuentran más a gusto, dando lugar a grandes poblaciones en aguas ricas en nutrientes (particularmente fosfatos, nitratos y amoníaco) y a temperaturas más bien altas (entre 15 y 30 grados centígrados).

Sabemos que, gracias a su metabolismo, son capaces de sintetizar un gran número de compuestos orgánicos. De hecho, la metabolización de la geosmina y el 2-metil-sioborneol hace que las aguas tengan un sabor desagradable o, por otra parte, son las responsables de grandes mortandades de peces, ganado y humanos por las toxinas que pueden llegar a almacenar.  Ver artículo completo »

Para quien tenga alguna duda, los científicos son gente común, como los demás mortales, aunque por su dedicación profesional a alguno les puedan parecer algo marcianos. Y como vulgares humanos, son rehenes de sus propios complejos, mitos y pasiones. Y lo demuestran, por ejemplo, con los nombres que ponen a sus descrubrimientos.

Hace unos días un biólogo ha decidido llamar Marley —ese mismo en quien está pensando, el icono del reggae— a un pequeño crustáceo parásito descubierto en el Caribe. El descubridor ha llamado a la especie Gnathia marleyi y asegura que lo hizo como “señal de respeto y admiración por su música y porque, esta especie es tan particularmente caribeña como lo fue Marley”. Ver artículo completo »

Pasó un largo paréntesis en el anonimato por su condición femenina, aunque hoy en día se la reconoce como una de las pioneras de la entomología moderna. Naturalista, exploradora y pintora, Anna Maria Sibylla Merian nació en Fráncfort un 2 de abril de 1647.

Sus pasos estuvieron orientados desde la infancia hacia el mundo de la pintura, por herencia paterna, y hacia el de los insectos, por vocación personal. Hija de un conocido grabador e hijastra de un también conocido pintor de naturaleza, a los 13 años dominaba la técnica del dibujo y se entretenía llevando al lienzo insectos y plantas que ella misma recogía. Maravillada por la metamorfosis en mariposas de las orugas, comenzó a dibujar esos cambios, ilustrando estos diferentes procesos en su libreta de bocetos. Estos bocetos fueron la base de sus dos primeras obras. Había nacido la naturalista. Ver artículo completo »

Empecemos con un juego. Se elige un hombre al azar de entre toda la población española. El hombre resulta ser soltero, católico practicante, un tanto melifluo y meapilas. ¿Usted qué cree: se trata de un obrero de la construcción o de un cura?

Parece evidente que se trata de un cura. A fin de cuentas, sus características coinciden mucho más con las del estereotipo de una persona salida de un seminario que con las de un recio obrero de la construcción…

Pero no. Hemos tomado una decisión errónea. Casi seguro que se trata de un obrero de la construcción. A fin de cuentas, en España hay muy pocos curas y muchísimos obreros de la construcción (aunque muchos estén en el paro). Incluso hay muchos más obreros de la construcción solteros, católicos practicantes, un tanto melifluos y meapilas que curas. Y el quid de la cuestión es que “se elige un hombre al azar entre toda la población española”. Pero nuestra intuición nos juega una mala pasada: no emplea la estadística y, en cambio, utiliza un prejuicio sobre cómo son los curas.  Ver artículo completo »

Los que vivimos en las grandes ciudades lo sabemos bien. Nada tan reparador tras un largo día de ajetreo por las calles que resguardarnos en el silencio de una habitación oscura. Algunos incluso recurren a los tapones para dejar de escuchar tanto sonido que nos pone de los nervios.

De sobra son conocidos los problemas que causa la contaminación acústica al organismo, incluso para los animales, quienes ven cómo se altera sus pautas de vida —y no solo en el sentido de la orientación, también afecta a la propia procreación de las especies—. Ahora bien, ¿eso que llamamos silencio es tal? ¿De verdad que el aislamiento total es tan reparador?

Parece que no, y eso lo saben bien los realizadores de televisión, quienes han comprobado que emitir imágenes sin el sonido ambiente resta credibilidad a la noticia. Lo que era difícil de imaginar es que la ausencia de sonido nos puede llevar a la locura.  Ver artículo completo »