Reciclar y reutilizar sí, pero extremando las medidas porque al final, por optimizar los recursos, podemos hacer un roto a la naturaleza de cuidado. El agua es uno de los bienes más escasos y a los que el ser humano está destinando mayores recursos para un uso más racional. En este sentido, varias líneas de investigación  tecnológica avanzan para dar un nuevo uso a las aguas residuales. Aparentemente, con las ténicas habituales de depuración se pueden destinar para usos agrícolas e industriales, aunque no siempre.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla ha alertado recientemente de la existencia de un tipo de nematodos, conocidos popularmente como gusanos redondos, en las estaciones depuradoras de agua, que se pueden transimitir a los cultivos a través del riego.

Los nematodos son la segunda especie más común en el planeta. Se calcula que puede haber hasta medio millón de especies diferentes. Básicamente, se trata de organismos acuáticos o que necesitan humedad para proliferar y existen especies que viven libremente y otras que son parasitarias de plantas o incluso del hombre (aunque son el grupo menos numeroso). Las parasitarias de las plantas se introducen en ellas (y pueden llegar a través del riego) y absorben sus jugos. 

Estos gusanos redondos son organismos que profileran en medios ricos en materia orgánica. Están demostrando una resistencia al proceso de filtrado (eliminación de los elementos tóxicos o nocivos) de las aguas residuales por cloro en las concentraciones que actualmente se utilizan. Los resultados del trabajo subrayan que el número de individuos encontrados en lodos tras el proceso de fotooxidación era muy alto, que se produce un descenso notable con el sistema de floculación y que desaparecen prácticamente con el tratamiento de resonancia magnética.

En el estudio, realizado en colaboración con la Fundación Centro de la Nuevas Tecnología del Agua (CENTA), se analizaron muestras de 23 depuradoras, detectando la presencia de 43 géneros diferentes de nematodos. Carmen Santos Lobatón, profesora de Nematología de la Facultad de Biología, afirma ante el hallazgo en declaraciones a SINC que “es muy importante que los lodos que se reutilicen como fertilizantes también [como las aguas] estén libres de este tipo de especies y evitar que lleguen a los cultivos”.

La necesidad de tratar las aguas residuales para su reutilización en agricultura, tanto para el riego como para la obtención de lodos o fertilizantes, exige mejorar las técnicas y los controles para garantizar la calidad de los productos resultantes. Un mal control de las aguas, aunque resulten inocuas para el consumo humano, puede actuar en el sentido contrario al pretendido y arruinar las cosechas.

Según los autores del estudio, los nematodos —su presencia o su ausencia— pueden convertirse en un factor para determinar la calidad del filtrado de las aguas residuales.