Un encuentro fortuito puede cambiar nuestra vida… y en algunas ocasiones cambiar el rumbo de la Humanidad. Esa coincidencia se dio a los 23 años en la vida de Jane Goodall. Invitada por una amiga a visitar Kenia —estuvo trabajando cuatro meses como camarera para pagarse el pasaje—, los chimpancés acabaron atrapándola para siempre.

Nacida en Londres en 1934 en el seno de una familia humilde, nada hacia pensar que con los estudios de secretariado y un bagaje profesional en la administración de una clínica, en la Universidad de Oxford y en unos estudios que hacían documentales, Goodall acabara como un referente para una especie (en su estudio y defensa) y una forma de vida.

En África se vincula al paleontropólogo Louis Leakey, con quien empezó como asistente —a pesar de no contar con la formación académica adecuada— en un trabajo de campo de búsqueda de fósiles de homínidos, para pasar luego a dirigir proyectos de investigación. Entre ellos, uno sobre los chimpancés en Gombé, Tanzania, donde descubrió que estos simios eran capaces de fabricar y utilizar herramientas, concretamente un palo para extraer termitas de su madriguera, habilidad que hasta entonces se creía exclusiva de los humanos.

A partir de ese momento, el estudio de los grandes simios ha sido su pasión. Goodall completa sus estudios y se doctora en Etología en 1965 por la Universidad de Cambridge. Ese mismo año crea el centro de investigación Gombe Stream en Tanzania. Un centro que ostenta el nada despreciable récord de llevar casi 50 años (el trabajo de campo más largo) dedicados al estudio continuo de los chimpancés, de sus hábitos de vida, sociales, de conducta…

Años de dedicación que se han traducido en más de 60 artículos científicos en los que detalla descubrimientos relativos a los hábitos de los chimpancés: de la mencionada capacidad de fabricar herramientas a su dieta omnívora —se pensaba que eran herbívoros—, pasando por sus comportamientos relativos al canibalismo, la adopción, las relaciones de pareja y su estructura social.

Goodall compagina sus trabajos de investigación científica con un activismo militante en la defensa de los chimpancés y la conservación de los espacios naturales en África. Desde el Jane Goodall Institute (JDI), creado en 1977, se desarrollan proyectos que pasan por la recuperación de chimpancés, programas de desarrollo sostenible, de sanidad o potabilización del agua por toda África, así como otros destinados a la preservación del medio ambiente en el continente. En la actualidad, el JGI cuenta con 27 sedes repartidas por el mundo.

En 1987, cumplidos ya los 63 años, Goodall decide voluntariamente pasar a la reserva, abandona sus estudios de campo y establece su residencia en Gran Bretaña. Aunque apenas la pisa dos meses al año. Desde entonces ha desplegado una intensa actividad por el mundo dedicándose a predicar la buena nueva de la defensa de los animales y su bienestar y los peligros del cambio climático.

Con más de 40 doctorados honoris causa por universidades en todo el planeta y la distinción con los mayores galardones, sin duda Jane Goodall es la científica con más prestigio y reconocimiento de la actualidad.

About these ads