Aislarse en una burbuja para evitar el contagio de los gérmenes, bacterias y virus o, por el contrario, mantenerese expuesto a ellos para desarrollar en plenitud el sistema inmunológico es una cuestión tan antigua como la propia Medicina. Millonarios excéntricos como Howard Hugues o también neuróticos como Michael Jackson representan manifestaciones tan extremas como inútiles del primer supuesto (por mucho que intentaron mantenerse ajenos a los virus, jamás lo consiguieron realmente).
Sin la necesidad de pasar por los extremos, existe una corriente de pensamiento científico que asegura que si alguien vive (y crece) en unas condiciones de asepsia, el resultado final es que se convierte en más vulnerable a determinadas infecciones. La acción de los antibióticos en el mundo desarrollado, por ejemplo, nos hace, cuando viajamos, estar más expuestos a enfermedades autóctonas que no sufren los nativos de estos países.
Según un estudio publicado en Nature, se ha identificado un mecanismo en ratones que explicaría los perjuicios de crecer en ambientes limpios en el desarrollo de dos patologías: el asma y la colitis ulcerosa. Siguiendo este principio o “la teoria de la higiene”, aislaron en unas condiciones de limpieza total a un grupo de roedores y pudieron comprobar que en ese hábitat crecieron con un significativo número menor de células iNKT. Ver artículo completo »













