Archivo para julio, 2011


Hay tipos que nacen con estrella y otros estrellados. Henry Stanley está a medio camino entre los dos polos. En 1871 se topó con David Livingstone, el explorador escocés a quien casi todos daban por muerto en su obsesiva búsqueda de los flecos del nacimiento del Nilo que Speke y Burton habían dejado sin cerrar. Estaba en el corazón de África.

—“Usted es el Dr. Livingstone, supongo”.

—“Sí, caballero” —contestó Livingstone, con la benévola sonrisa y la ritual reverencia típica de un hombre con un carácter dulcísimo que gozaba en Inglaterra de un sólido aprecio popular.

Se encontraba sentado en la orilla del lago Tanganica, en una aldea llamada Ujiji, en Tanzania, y vestía como un lord en pleno centro de Londres. Llevaba más de cinco años desaparecido. La última noticia que se tenía de sus andanzas por el continente negro era un cable llegado a las oficinas de la Royal Geographical Society: “He encontrado el nacimiento del Nilo”. Todos los expertos de la refinada y prestigiosa sociedad británica quedaron estupefactos. Las coordenadas enviadas le situaban mucho más al sur, en Tanzania.  Ver artículo completo »

enlace metálico

Cuando pensamos en metales, lo primero que nos viene a la cabeza es sólido, frío y brillante. Como ocurre con las grandes corporaciones su característica principal es que funcionan como una gran máquina bien engrasada, en la que gracias al trabajo en equipo pueden conseguirse grandes cosas.

Estas grandes empresas son conocidas por sus enormes edificios, la gran cantidad de personal que trabaja en ellas y sus estupendos productos. Hay una gran empresa para cada sector, unas sirven para construcción, otras se dedican a la aeronáutica, informática, y cualquier otro ámbito imaginable. Ver artículo completo »

El médico suele ser interpelado en busca de respuestas. La dolencia del paciente, expresada en algún cambio, como presencia de dolor, falta de apetito, fiebre o cualquier otro síntoma, se le presenta al facultativo como un enigma que debe resolver por sus propios medios y con ayuda de las pruebas complementarias.

El médico debe dar una respuesta al que la demanda, al enfermo. Al hallar una respuesta en forma de diagnóstico, la terapia y por tanto la sanación, deberían ser consecuencias lógicas, anheladas, más que realistas muchas veces. Este es el modo clásico de relación médico-paciente y es el que sustenta toda la estructura asistencial actual. Ver artículo completo »

Francia. Siglo XVIII. Luis XIV, el Rey Sol, gobierna sobre el mundo. Versalles, la corte del Borbón, es el centro del mundo occidental. Bajo este escenario, sería fácil suponer que la hija del introductor de embajadores del monarca disfrutara de una existencia adornada de placeres mundanos.

Pero Gabrielle Emilie de Breteuil, marquesa de Châtelet (1706-1749), prefirió cobijarse bajo la pequeña sombra de la Ilustración y el conocimiento intelectual. Sus salones no solo irradiaban discusiones sobre ópera o literatura, también fueron foco de apasionados debates sobre los avances científicos o filosóficos del momento: se abría el tiempo de La Razón.

El matrimonio y la maternidad no aplacaron las ansias por saber de esta mujer, que a los 10 años leía a Cicerón, estudiaba Matemáticas y Filosofía (Descartes marcó su modo de pensar), hablaba tres idiomas y traducía a los clásicos. Tuvo como preceptores a Pierre Louis Moreau de Maupertuis (quien demostró que la Tierra se achataba en los Polos), Clairaut (a quien llamó “su maestro en geometría y su iniciador en astronomía”) o Koenig.  Ver artículo completo »

Una cosa que resulta molesta cuando se viaja en avión es la imperiosa obligación de tener que apagar el cacharrito de la música o el teléfono móvil en el momento del despegue o del aterrizaje. La verdad es que cuesta creer que un aparato que pesa toneladas y que, por supuesto, puede volar gracias a equipos muy sofisticados, sea vulnerable a algo tan insignificante como un MP3.

¿Cómo es posible que un teléfono, un reproductor de música o una pequeña consola de videojuegos pongan en riesgo la seguridad de un vuelo? Todo tiene una explicación. Prácticamente todas las acciones que realiza un avión (subir o bajar el tren de aterrizaje, regular el aire acondicionado, activar los alerones) comienzan con un impulso eléctrico, ergo se genera un campo electromagnético. En un determinado instante, todos los campos electromagnéticos que se generan en un avión como consecuencia de las múltiples acciones que ejecutan pilotos y auxiliares de vuelo están compensados, de modo que no interfieren los unos en los otros. Dicho con otras palabras, todo está en un equilibrio dinámico.  Ver artículo completo »

La hepatitis C es un gran problema de salud pública porque no existe vacuna y su prevalencia es alta, afecta a muchos millones de personas en el mundo. Es una infección casi siempre crónica que, en promedio, evoluciona a la cirrosis en un 20% de casos al cabo de 20 años. Además, causa un número importante de cánceres de hígado, y todo este proceso se ve agravado y acelerado por el alcohol o la infección por VIH.

Hace muchos años, una enfermera que había adquirido hepatitis C por culpa de la falta de medidas de prevención en una unidad de diálisis me preguntó qué precauciones debía tomar en las relaciones sexuales con su marido.

Por aquel entonces había relativamente poca experiencia en el tema, pero yo busqué la respuesta que parecía más adecuada. Esa respuesta estaba en los primeros estudios de concordancia entre parejas. Y el hecho es que los cónyuges de un caso de hepatitis C tienen en promedio un 1% de prevalencia de esta hepatitis; es decir, ¡la misma que la población general!  Ver artículo completo »

Una vez superado el mal trago, Roald Amundsen puso manos a la obra para su siguiente expedición: la búsqueda del mítico paso del Noroeste, que se había tragado a su héroe infantil, John Franklin. Para esta empresa, Amundsen unió al descubrimiento geográfico un objetivo científico, con el fin de facilitar los apoyos financieros. El anzuelo fue el magnetismo polar. En tres años obtuvo el dinero que necesitaba, compró el Gjoa, un pesquero de 47 toneladas y poco calado, seleccionó a seis expertos marinos y científicos, y zarpó.

Cruzó el Atlántico Norte y se dirigió por la costa occidental de Groenlandia al extremo septentrional de la Tierra de Baffin. Una vez allí, puso proa al oeste por el estrecho de Lancaster y empezó a zigzaguear hacia el sur, entre el laberinto de islas que hay más allá de la tierra firme canadiense. Aguas poco profundas, nieblas y vientos huracanados hicieron penosa la marcha, pero a fines del verano, descubrió un puerto natural de invierno en la isla Rey Guillermo, al noroeste de la bahía de Hudson. Allí pasó dos años prolíficos en materia científica ya que los datos recogidos suministraron a los expertos material para 20 años de evaluación.

Pero aún quedaba lo más duro: llegar a Alaska. La ruta fue extenuante. Día tras día midiendo la profundidad, probando aquí y allá para meter el barco entre témpanos de hielo. Finalmente, el segundo de a bordo gritó: “¡Una vela, una vela!”. Era un ballenero. La victoria era suya.  Ver artículo completo »

Los  barquillos que se vendían en la alameda de Vigo fueron uno de los placeres de mi niñez. Y también una de mis preocupaciones. Depredador incansable de barquillos, pero con presupuesto limitado, comprobaba cómo su precio no dejaba de subir con el tiempo (mucho más rápido que el incremento de mis ingresos). Para colmo, su tamaño no dejaba de menguar.

Para el matemático en ciernes que yo era por entonces, resultaba obvia la tendencia que asolaba a los barquillos: progresiva disminución de tamaño asociada a un continuo incremento en el precio. ¡En algún momento un barquillo de tamaño cero alcanzaría un precio infinito!

Pero mucho antes de que esto ocurriese, dejé de tener recursos para poder comprarlos. Y lo mismo les pasó a los otros chiquillos vigueses. El resultado fue que los barquilleros desaparecieron antes de que alcanzaran el fantástico negocio de vender el barquillo inexistente a un precio infinito.  Ver artículo completo »

Foto de Jordi Vila

Una de las enfermedades más devastadoras e incapacitantes que se conocen y además de las más frecuentes es la enfermedad de Alzheimer. De comienzo lento, es la forma de demencia más común en los ancianos. Las personas afectadas comienzan a olvidar sucesos recientes o el nombre de personas cercanas y luego, progresivamente, dejan de reconocer objetos de la vida cotidiana y olvidan el modo de realizar tareas sencillas como vestirse o comer. Al final, el deterioro cognitivo y físico acaba en encamamiento y la muerte sobreviene por alguna complicación generalmente infecciosa, como una neumonía.

Un reciente estudio ha revisado la información al respecto de qué podemos hacer para prevenir la enfermedad de Alzheimer. Y, sorprendentemente, aunque no sabemos aun muy bien a qué se debe esta dolencia, existen modos de prevenirla.  Ver artículo completo »

Los átomos son como las personas, al elegir con quién se van a unir pueden tomar varios caminos, buscando a alguien que sea semejante a ellos, a alguien que les complemente, o simplemente a alguien que sea exactamente igual.

Si hablamos de parejas formadas por miembros muy diferentes, en las que uno le da al otro todo lo que este necesita para estar completo, mientras que este simplemente acepta eso que le dan, sin ofrecer nada a cambio, estaremos hablando de una pareja descompensada.

En este tipo de uniones, a veces se puede observar un armónico desequilibrio, a pesar de todo, y las parejas formadas son, en ocasiones, bastante estables.  Ver artículo completo »