Archivo para junio, 2011


Con esta entrega finaliza el segundo episodio de esta serie sobre la fascinante época en la que los dinosaurios eran los reyes de la Tierra. Esperamos que esté interesando tanto a los pequeños de la casa como a los mayores. Asimismo, nos interesa escuchar vuestras propuestas sobre más historias que pudieran ser de vuestro agrado, en los comentarios o en nuestro Facebook.

 

Eran tiempos de cambio: finalizaba el Franquismo y empezabala Transición hacia la democracia. Y entre las muchas novedades que revolucionaban la vida cotidiana, llegaron dos nuevos coches: el Volkswagen Polo (1975) y el Ford Fiesta (1976). Sucesivos modelos de los mismos se han mantenido en el mercado durante los últimos 35 años. Pero han cambiado. Y mucho.

Al margen de las considerables modificaciones de forma y estética (y los indudables avances tecnológicos), sin duda el mayor cambio es la evolución de su tamaño: el primer Fiesta medía tres metros y medio de largo y pesaba 720 kilos, mientras que el actual mide cuatro metros y pesa 1.041 kilos. Con el Polo ocurrió otro tanto.

No pasó de golpe. Ocurrió progresivamente. Cada nuevo modelo resultó ser un poco mayor que su antecesor.  Ver artículo completo »

Mi amigo Paco

Foto de Carmen Romero/Más que Ciencia

Mi amigo Paco es médico general y vive en un pueblo precioso en pleno Pirineo leridano. Mi amigo Paco está algo sordo porque antes de hacerse médico fue obrero en una fábrica catalana, y en aquella época los obreros se quedaban sordos o perdían una mano en el trabajo. Mi amigo Paco no es catalán, aunque su fuerte acento te haga pensar lo contrario, sino que es andaluz emigrado de crío en busca de mejor fortuna.

La hija de mi amigo Paco es un encanto de persona. Si viviera Rafael, la elegiría a ella como modelo para sus madonnas y cualquiera la escogería como amiga, madre o hija, según el caso. La hija de mi amigo Paco quiere ser matrona y, siendo enfermera, no encuentra cómo. Busca una salida en Portugal o en Holanda, pero estos europeos del Norte, que antes nos daban lecciones, ahora le pierden los papeles a uno a la media vuelta.

Paco, su mujer, su hija no han tenido existencias sencillas, nadie dijo que esto fuera fácil. Pero la felicidad desborda por sus sonrisas y sus hablas y, si te digo la verdad, yo de mayor quiero ser como él y de mi hija espero que sea como ella.  Ver artículo completo »

La mayor incertidumbre de nuestras vidas es precisamente el período de tiempo que nos va a tocar vivir. Algunos mueren en plena infancia mientras otros se extinguen en la plenitud de sus fuerzas. Muchos perecen en la senectud, pero apenas unos cuantos escasísimos elegidos viven más de un siglo.

Solemos dar por hecho que viviremos hasta viejos (con el corolario de que a los que son mayores que nosotros les queda mucho menos por vivir). Pero aunque esto sea una falacia (pues es del todo punto imposible saber el tiempo que tenemos asignado) nos preocupa saber cómo hicieron los que fueron capaces de vivir un siglo (o más).

En este sentido surge el proyecto RENACE (Registro Nacional de Centenarios de España), auspiciado porla Sociedad Españolade Médicos Generales y de Familia (SEMG), gracias a una idea del Dr. Juan Martínez y a la dirección científica del Prof. Jesús Pintor. RENACE creará una colección de muestras biológicas con las que se pretende analizar diversas cuestiones, tanto genéticas como ambientales, de los centenarios.  Ver artículo completo »

Juan Rosell, presidente de la CEOE

Recientemente el presidente de la CEOE, Juan Rosell, atentó contra la razón en un desafortunado ejercicio de intrusismo profesional en Genética: pretende convencernos de que la herencia pesa más que el entorno en el rendimiento escolar de un estudiante. El corolario es evidente: el gasto en Educación no es importante para conseguir éxito escolar.

Categórica afirmación que se basa en un presunto libelo acientífico elaborado por el Instituto de Estudios Económicos de la organización de los patronos españoles sobre la reforma educativa. Y como en la mala publicidad, arropado por el cuño de lo científicamente probado.

El contenido del planfleto se enmarca en una doctrina política (que no científica, por mucho que le intenten dar un barniz académico) llamada determinismo biológico. Se trata de una de las teorías que más daño han causado a la Humanidad (los nazis fueron fervientes seguidores de ella; y Stephen Jay Gould, catedrático en Harvard y el biólogo mas influyente del final del siglo XX, realizó un análisis detallado y ameno en su libro La falsa medida del hombre. Ed. Drakontos. Barcelona, 2007) y que ahora abrazan alguno de los más reaccionarios neoconsVer artículo completo »

Dulces sueños

Descansar, o mejor dicho dormir, es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo. No es solamente porque nuestro cerebro se reinicie para estar listo al día siguiente, sino que durante las horas de sueño también nuestro organismo aprovecha para repararse. Durante el sueño, por ejemplo, se produce la síntesis de proteínas ya que el cuerpo está casi inactivo y todo el esfuerzo se centra en el mantenimiento. Esta es la razón por la que las mujeres embarazadas pasan por rachas de somnolencia casi de manera permanente. Mientras la madre duerme, el bebé sintetiza proteínas y crece a toda velocidad.

La ausencia o carencia de sueño deja secuelas importantes: nuestras funciones cognitivas no van a estar a la altura de las circunstancias, hecho que puede resultar peligroso en función de nuestra actividad cotidiana (imagínense un conductor de autobús o un piloto, sin ir más lejos).

¿Cuánto se puede estar sin dormir? Más o menos once días. Ese fue el resultado de un experimento realizado en 1965, cuando un adolescente de 17 años llegó a las 264 horas de vigilia. Sus competidores también realizaron un papel digno, llegando a estar despiertos entre ocho y diez días.  Ver artículo completo »

La tradición familiar puede resultar una pesada losa de la que hay personas que no logran desembarazarse en toda su vida. Para otros es una señal que marca un camino a seguir para desarrollarse y alcanzar la plenitud profesional. Y solo son unos pocos los que pueden enorgullecerse de pertenecer a una familia de largo recorrido en un campo concreto y, encima, lograr la gloria. Es el caso de Maria Goeppert-Mayer, premio Nobel de Física en 1963.

Formar parte de una dinastía de científicos es algo realmente raro en este mundo y Mayer constituye la séptima generación de profesores universitarios (un apellido ligado a la ciencia, en diferentes disciplinas, ininterrumpidamente durante más de 200 años). Polaca de nacimiento (Katowice,1906), de notable inteligencia, Maria mostró desde pequeña inclinaciones por el estudio y la investigación, que la encaminaron primero a las Matemáticas y luego a la Física, carrera que cursó en la Universidadde Göttiengen. Lo que no se podrá determinar nunca es cuánta culpa tuvo una sentencia que machaconamente le repetía su padre: “Nunca seas solo un mujer”.

Aun así, para una mujer, tener una formación académica de alto grado en el primer cuarto del siglo XX no era una cuestión sencilla. A los 24 años se licenció. Eran tiempos en los que la Física estaba sometida a grandes cambios y descubrimientos: de partículas, de reacciones atómicas, de los primeros aceleradores (eran los albores de la física cuántica). Su tesis ya constituyó una aportación a este campo: elaboró una teoría sobre la energía emitida por los electrones.  Ver artículo completo »

La pólvora

En mi adolescencia, por lo demás nada conflictiva, una tarde de primavera tuve la genial idea de fabricar en casa pólvora. Sí, el explosivo conocido desde la China imperial, que se confecciona con partes iguales de carbón, nitrato potásico y azufre.

Determinado a conseguirla, mezclé minuciosamente los ingredientes en un plato metálico, suponiendo que sería mejor contenedor que cualquier otro. Acerqué la llama de una cerilla. Y nada. Ningún resplandor, nada del olor a fiesta patronal ni a cubierta de buque en medio de una batalla naval.

Analicé en detalle los componentes, las dosis, y todo parecía correcto. Hasta que por fin di con la clave: el carbón que emplee era mineral, en lugar de vegetal. Al cambiar el elemento fallido y acercar la lumbre… Bueno, mejor no recordarlo. Semejante humareda furiosamente enrojecida es simplemente inolvidable.  Ver artículo completo »

Dieta mediterránea. Qué poco de española tiene esta dieta, que ya es una de las señas de identidad internacional de nuestro país y sinónimo de salud. El olivo procede de Egipto, los tomates de Sudamérica, el trigo de Israel, las naranjas de la China… y así hasta completar todos sus ingredientes.

Si de las especies autóctonas de Iberia dependiéramos, apenas nos alimentaríamos con algarrobas y una especie de ajetes, al margen de caza y pesca, naturalmente. Especies que invaden, se asientan y proliferan en un territorio ajeno; este es el común denominador de todos los ecosistemas existentes.

A veces, la acción de estas especies invasoras modifican totalmente el paisaje (flora y fauna) de una zona, como ocurrió en España o en Argentina —la mayoría de los animales, tanto salvajes como domésticos, proceden de la vieja Europa—, mientras que en otras ocasiones, su invasión se convierte en el soporte fundamental para el equilibro del lugar.  Ver artículo completo »

Continúa la serie sobre esta fascinante época. Una espectacular recreación del mundo de los dinosaurios, contada de manera rigurosa y divertida. Para que la disfruten los más pequeños y toda la familia.