Hace unos meses escribí un artículo sobre la partenogénesis, tema que despertó bastante interés, probablemente por lo curioso del asunto. Hoy quiero hablar de otra cosa que tiene que ver con el mundo animal y que estaría muy bien que les ocurriese a los humanos.
Existen algunos animales que tienen la propiedad de cambiar de género, dependiendo de diversos aspectos ambientales o conductuales. Por ejemplo, las doncellas (Coris julis), unos peces que viven en el mar Mediterráneo, se caracterizan por ser hermafroditas.
Esto no quiere decir que tengan los dos sexos simultáneamente. Estos peces son hermafroditas de manera secuencial: cuando son jóvenes son hembras y tienen un color, y cuando son adultos se convierten en machos y su coloración cambia. El esfuerzo del cambio de sexo puede ser tan tremendo desde el punto de vista biológico que puede llevar el 30% de la vida del animal.
La capacidad de cambiar de género en respuesta a las presiones biológicas o medioambientales hace que los hermafroditas secuenciales sean muy eficaces en situaciones en las que las poblaciones de machos o hembras puedan verse muy disminuidas. Así se puede producir una compensación de un género a otro para hacer que exista un número mínimo de individuos que permitan la supervivencia de la especie.
Además, esta estrategia permite la promoción de la diversidad biológica, haciendo que los animales puedan intercambiar material genético entre sí en una variedad de maneras. Qué interesante, siendo de una sola especie, poder experimentar qué es ser hembra y qué es ser macho. A algunos y a algunas no les vendría nada mal…
Otro aspecto interesante: el embarazo. ¿Cuántas veces no han dicho las mujeres que bien nos vendría saber qué es estar embarazado y sentir sus consecuencias? En el mundo marino existe un pequeño animal, grácil y emblemático, llamado caballito de mar (Hippocampus hippocampus). Durante la etapa de la reproducción, las hembras que portan los huevos fecundados se los ceden a los machos, y estos los guardan en una bolsa ubicada en el tórax, donde los incuban hasta el nacimiento de las crías. Por consiguiente, son los machos los que dan a luz…
La naturaleza hace cosas fascinantes y, como he comentado al comienzo de este post, a más de uno o una le vendría bien un cambio de rol.
Jesus Pintor




1 Trackback or Pingback for this entry:
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Hace unos meses escribí un artículo sobre la partenogénesis, tema que despertó bastante interés, probablemente por lo curioso del asunto. Hoy quiero hablar de otra cosa que tiene que ver con el mundo animal y que estaría muy …..