Uno de los aspectos más interesantes de la dieta que tomamos los españoles está en la riqueza de productos que consumimos. Hortalizas, legumbres, frutas, carnes, pescados… Amplia variedad de alimentos cocinados con originalidad, ingenio y creatividad, que forman parte de nuestra cultura culinaria, la tradicional, la que pasaba de abuelas a madres.
Dieta que, genéricamente, se conoce como mediterránea y que, por sus condiciones cardiosaludables, ha pasado a considerarse como ejemplo de alimentación frente a otras, como la macrobiótica, que en su momento también gozó de una buena prensa.
Estos hábitos saludables, en las sociedades más avanzadas, van acompañados de otros, como someterse de cuando en cuando una serie de pruebas y analíticas para comprobar nuestro estado de salud.
Sin embargo, tanto análisis ha permitido que la gente se familiarice demasiado con determinados indicadores y saque el médico que cada uno de nosotros lleva dentro. Esta lectura equivocada se realiza a menudo al abordar el colesterol: “Tengo un poco alto el colesterol… pero el bueno”. “Estoy preocupado porque tengo alto el colesterol malo…”
Y no existe uno bueno y otro malo. En realidad solo hay uno. El colesterol es un esteroide… Sí, como esos que usan los mazas de gimnasio para tener esos músculos tan espectaculares. El colesterol es un lípido y, como todo lípido (como las grasas o los aceites), es poco soluble en el agua, por lo que para ser llevado de un sitio a otro del cuerpo necesita un medio de transporte.
Este transporte lo proporcionan un grupo de proteínas que llevan al colesterol como un barco nos lleva a nosotros de un lado a otro de la bahía. Cuando los niveles del colesterol que consumimos son normales, los barcos que llevan a esta molécula discurren por el torrente sanguíneo sin el menor de los problemas, llevándola a los lugares donde hace falta.
Sin embargo, un consumo excesivo de grasas animales, o un defecto en nuestro metabolismo, elevan tanto los niveles del colesterol que otras proteínas tienen que llevarlo por la sangre, puesto que las primeras están ya ocupadas.
Sucede que estas proteínas, con el colesterol, se acumulan en la parte interior de los vasos sanguíneos, haciéndolos cada vez más estrechos y más rígidos. Este fenómeno, llamado arteriosclerosis, es por todos bien conocido y tremendamente temido.
Así que ¡ojo!, no hay colesterol bueno ni malo, solo hay uno, pero si nos pasamos de la cuenta, el colesterol va en otro barco y atraca en puertos no deseados.
Jesús Pintor




Estupenda comparación la del barco y facilisima de entender. Gracias Jesus por habernos aclarado el tan conocido tema del colesterol malo y el bueno. Es quizà el mejor artículo que has publicado,
Bueno, esa es mi opinión, que quizá otros no compartan,
Celebro que te haya gustado el blog. Simplemente quería hacer una observación sobre algo que puede llevar a error. Insisto que el colesterol no es malo, siempre que se tenga o comssuma en su justa medida.
No se si será el mejor blog que he escrito, pero espero segur escribiendo sobre cosas que te gusten a ti y a los otros lectores. Gracias por tus ánimos !
Jesús, me ha gustado mucho tu entrada. Clara, sencilla y sobretodo divulgativa. Sé que este blog lo lleváis entre varias personas, por ello, no se si es posible que apareciera algún apartado donde apareciera las entrada que corresponde a cada autor. Bueno, no se si me habré explicado bien. Saludos, jc
Al principio no firmabamos las entradas pero ahora como puedes ver al final de cada texto va su autor. No se si te refieres a que exista una lista en donde por autores aparezcan todas las entradas. Si es eso confirmamelo y se lo hare saber a los gestores del blog.
Saludos y gracias por tu cometario.
Es precisamente eso. Estaría bien para uno conocer que publicaciones hay de cada autor. Saludos.
Vamos a mirar esa opción que comentas, Lagartija, a ver si es posible enlazarlos en el Quiénes somos o en otra página. Gracias por la recomendación, por cierto. Saludos.
Estoy de acuerdo en que sería estupendo que hubiera la posiblidad de conocer al autor/a, sin necesidad de entrar en el artículo completo.
En cuanto al tuyo, es claro y sencillo es cierto. Sin embargo recuerdo perfectamente una doctora que me dijo, cuando ante unos análisis le pregunté concretamente por el colesterol: “sí, parece que lo tienes un poco algo, pero no es preocupante… ¡ah!, no espera, tienes el bueno muy alto, así que, olvídalo”.
Yo me quedé toda contenta y ahora…
Yo creo que la doctora sigue un poco la “norma” de hablar del bueno y del malo para ayudar a que los pacientes puedan comprender mejor cual es su estado. Sin embargo, siendo estricto, lo que varia es el colesterol unido a una proteina que es la que se acumula en los vasos sanguineos dandonos problemas.
Gracias por el comentario.