Desde que el ser humano se dedicó al sedentarismo y a utilizar su mente más que su cuerpo, ha prolongado su esperanza de vida y acortado su vida laboral —a pesar de que se vaya a prolongar la edad de jubilación— y cabe preguntarse si merece que toda esa experiencia acumulada se condene a permanecer improductiva, aun cuando se esté en plenas facultades físicas y mentales.
Hay especies, como el anfibio Proteus, que llega a los 100 años, pero se debe a que vive escondido de sus depredadores, come poco y respira lentamente (una vez cada diez horas).
En el ser humano, la longevidad depende de la vida de las células, y estas necesitan la energía que obtienen de la comida y el oxígeno, y que convierten en moléculas. Para producirla, necesitamos unos pequeños orgánulos dentro de la célula llamados mitocondrias (que poseen ADN). Con la edad, se producen mutaciones en este ADN mitocondrial, que acaban con ellas.
Si estas mutaciones se inducen de manera artificial, se puede llegar a acortar la vida hasta un tercio. En ratones, se aprecia que pierden pelo, la columna se encorva, tienen osteoporosis… envejecen antes de tiempo. Las mutaciones en el ADN mitocondrial afectan al proceso de envejecimiento más que la generación de los conocidos radicales libres.
Tradicionalmente, se ha considerado que la generación de radicales libres afecta al envejecimiento al ir oxidando numerosas estructuras del interior de la célula, pero los nuevos estudios demuestran que no son tan importantes como parecen (¿serán tan efectivas esas cremas que dicen eliminar su efecto?)
Por otra parte, está demostrado que la restricción calórica es un buen método para aumentar la longevidad. En ratas, una reducción del 30% en su tamaño puede prolongar un tercio más su vida. También en roedores, se ha comprobado que la modificación de un gen combinado con una dieta baja en calorías les hace vivir más.
Hasta un 25% se ha podido prolongar la vida de un ratón manipulando el gen del receptor de IGF. Este gen controla el crecimiento de todos los animales y está presente en todas las células. Todas producen la proteína denominada receptor de IGF, que es activado por la molécula IGF-1, que a su vez produce el hígado cuando se lo manda el cerebro. Así que, según esta línea, la longevidad estaría gobernada por un mecanismo neuroendocrino.
Cuantos menos receptores de IGF se tengan, más se vive. Sin embargo, sin ellos no se crece. Y en el caso de los ratones, ademas de afectarles al tamaño, les deja estériles.
Precisamente, otro de los factores que acorta la vida es la capacidad para reproducirse (el sexo). Un animal castrado tiene una esperanza de vida mayor. Esto sucede incluso en organismos tan elementales como el gusano C. elegans. Si se retiran el óvulo o el esperma de este organismo, su esperanza de vida se prolonga cuatro veces.
Recientemente se ha descubierto que las mutaciones en un gen llamado CLOTO adelantan el tiempo en que aparecen enfermedades propias de los animales adultos y acorta la vida. En cambio, en los experimentos con ratones, se consigue que vivan más tiempo cuando se añade una copia adicional del gen CLOTO; es decir, se le puede considerar como un supresor del envejecimiento. El cuerpo lo utiliza para producir hormonas (en el cerebro y riñones). Si fuéramos capaces de sintetizar artificialmente esta hormona, se podría, en principio, detener el envejecimiento.
Más bajitos, sin sexo y con la misma actividad del Proteus. ¿Realmente conviene en estas condiciones vivir más?
Jesús Pintor




Hola Suso. Yo creo que psicológicamente no debe ser bueno vivir en esas condiciones, porque ver cómo el mundo entero va tan rápido y tu sólo puedes hacer una cosa al día o a la semana debe ser muy deprimente. Es como si tu fueras a cámara lenta y el resto a una velocidad astronómica y encima con las restricciones que anteriormente has comentado.
No creo que en realidad compense vivir en esas condiciones.
Un saludo.
Cediel, estoy totalmente de acuerdo contigo, eso ni es vida ni es nada. Ya sabes que los experimentos con animales nos permiten obtener conclusiones pero a veces estas distan mucho de poder ser aplicadas. Yo creo que este es el caso pues aunque los hallazgos sean buenos creo que dificilmente son aplicables a la vida moderna.
Gracias por escribir y opinar !
No creo que convenga vivir en tales condiciones, ni desde luego, compensar. Los centímetros no importarían, pero sí las otras “especiales” condiciones.
Interesante todo lo que he leído, pero siempre, en estos momentos recuerdo “Un mundo feliz” de Aldous Huxley. Me aterra pensar que pueda llegar un momento en que los poderosos de este planeta, los que manejan los dineros, tengan acceso a determinados avances científicos que a los “de a pie” nos estén negados…
En fin, saludos
Marieli, no seas tan negativa ! Aquello del Soma, soma ! Como androides no es mas que la historia de la novela que cuentas. Creo que el genero humano es tan original, independiente y creativo que aunque intentaran imponernos cosas como las que dices podriamos superarlas. Estoy convencido.
Gracias por tu comentario !
Hola Pedro, lo primero saludarte y lo segundo mis observaciones al tema:
- A favor de la longevidad: “sí” … siempre y cuando la calidad de vida sea una compañera de camino.
- Efectividad de las cremas anti-envejecimiento: “dudo” que sus efectos sean los que muestran en la publicidad pero ayudar ayudan a tener un aspecto mejor.
Saliendo del tema, me ha encantado el “anfibio Proteus”, no lo conocía y es muy bonito.
Creo que longevidad sin calidad de vida no tiene sentido, en ese aspecto estoy totalmente de acuerdo contigo.
Lo de las cremas, un cuento chino, creo que ya lo comete en otro blog, creo que es mejor cuidarse y dejarse de remedios artificiales.
Respecto a lo del Proteus, es fascinante, verdad?
Gracias por tus animos y comentarios !
LLEVO DIECISIETE AÑOS JUBILADO (VIA PRE-JUBILACION) Y TENGO UNA EXISTENCIA SEDENTARIA… HASTA CIERTO PUNTO. PUEDE QUE FISICAMENTE ALGUNAS “BARRERAS” ME RESULTEN DIFICILES DE SORTEAR, PERO LO CIERTO ES QUE NO ME DOY CUENTA DE MI EDAD MAS QUE CUANDO ME MIRO AL ESPEJO MIENTRAS ME AFEITO, Y ESO DURA APENAS UN MINUTO. TENGO ALGUNOS ACHAQUES DERIVADOS DE LOS AÑOS, PERO TRATO DE ADAPTARME A MI NUEVA SITUACION Y DISFRUTAR LO QUE PUEDA DE LA VIDA CON MI FAMILIA. LO TRISTE NO SON LAS”NUBES” FISICAS, SINO LAS “NIEBLAS” EN EL CEREBRO.