“Todo lo que está rico es malo”. Esta afirmación, en boca casi siempre de las personas que se ponen a dieta, afortunadamente no es una profecía.
En las sociedades industrializadas tendemos a observar hábitos nutricionales que, entre otras consecuencias, suponen un nivel de azúcar en sangre elevado (hiperglicemia). Esta condición, si se repite de forma crónica, termina por alterar los procesos de control de dichos niveles, e incluso por desarrollar el síndrome de resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.
Entre las medidas de prevención, e incluso tratamiento, se acostumbra enseñar a la gente a controlar sus niveles de azúcar a través de los hábitos alimenticios. Normalmente, en relación con la salud, imaginamos y/o entendemos dichos consejos nutricionales como castigos o imposiciones desagradables que entristecerán nuestra alimentación. Pero hay excepciones que rompen la regla y en este sentido la ciencia demuestra que no es siempre necesario privarnos de algunos alimentos o condimentos que nos gustan. Así, por ejemplo, resulta muy beneficioso incluir y utilizar frecuentemente la canela entre nuestros condimentos culinarios.
La canela ayuda a regular el nivel de azúcar en sangre mediante un incremento en el proceso de señalización celular implicado en el funcionamiento de la insulina (aumenta la fosforilación de los receptores de insulina) y, con ello, el transporte de glucosa hacia el interior de las células, tal y como demuestran, entre otros, un trabajo publicado en la revista Archives of Biochemestry and Biophysics o el publicado en la prestigiosa revista Diabetes Care en 2003.
Con tan solo dos semanas tomando 3 gramos de canela diarios ya se observa una mejora en la sensibilidad a la insulina (clave en la lucha contra la citada resistencia a la insulina). Así lo demuestra un estudio publicado en la Universidad de Birmingham. Es importante saber que estos beneficios desaparecen rápidamente cuando paramos de disfrutar de este condimento.
Otro estudio utilizó dosis más bajas (1 gramo diario) de canela durante 90 días. También, en este caso, observaron una reducción significativa de los niveles de hemoglobina glicosilada (proteína de la sangre que, ante niveles altos de azúcar, ve modificada su composición y estructura). Las consecuencias de reducir los niveles de hemoglobina glicosilada, tal y como se explica en el artículo, son para tenerlas muy presentes.
Hace ya algunos años un trabajo publicado en Lancet mostraba que al reducir los niveles de hemoglobina glicosilada tan solo un 0,9 %, disminuye el riesgo de enfermedades microvasculares en un 16%, de retinopatías entre un 17% y un 21%, y de problemas del riñón entre un 24% y un 33%, además de otros beneficios. Por lo tanto, debemos admitir que no todo lo que está rico es malo. A partir de ahora y, en nuestra dieta, mucha canela. ¿Les quedó un mejor sabor?
Paco Carreño (paco.carreno@yahoo.es)




Me encanta este artículo de Paco Carreño, a mi edad me apetece mucho saber lo que faborece a mi salud y la canela me ha sorprendido sus propiedades. ¡¡ Paco sorprendeme mas veces con articulos como este. Gracias
Gracias por tus palabras… ¡¡Hay mucho en camino!! comparte todo lo que puedas y hagamos de este gran portal Mas Que Ciencia un motodo de cambio para mejor.
El problema es que la canela solo está buena en recetas con azúcar, tipo las natillas con canela jejejej, pero muy bueno el artículo.
Mmm… no sé yo… porque el batido de proteínas vegetales sin azúcar que me tomo por las mañanas con canela sabe mejor… jejeje… Pero sí, sé a qué te refieres… De cualquier modo, es cuestión de probar con salteados de verdura y no creas que está fuera de lugar… Un saludo. Gracias por tu comentario.
Queremos felicitarte por este gran articulo que has escrito. Hemos descubierto que la canela a parte de ser un afrodisiaco, es muy saludable y gran sustituto de ese gran enemigo de nuestras vidas, que aparte de picar los dientes y engordar, produce cancer.
Enhorabuena y sigue poniendo canela en tu vida.
Saludos de tus alumnas favoritas
¡Gracias! eh… un momento… ¡esto lo habéis hecho desde el móvil en la clase! ja ja ja… Alumnas 2.0 de nueva generación. Un saludo.