Como sucede muchas veces a lo largo de la vida, parece que lo más grande es lo mejor… y no me refiero a lo que estas pensando… Simplemente, a menudo el individuo más grande dentro de una especie tiende a prevalecer de alguna manera. Casi todos hemos pensado alguna vez en tener estatura suficiente para ser jugador de baloncesto, pero la vida es como es y acaba ocurriendo como en un antiguo chiste de Xaudaró en el que se veía un fornido lobo de mar y un pobre hombrecillo; este último comentaba: “Yo quería ser lobo de mar pero me quedé en perrito de aguas…”
En el mundo agresivo en el que estamos hay que reconocer que ser grande es una buena cosa. Sin embargo, tener estatura no garantiza una salud o una calidad de vida mejor. Sirva como ejemplo el descubrimiento que ha realizado un grupo de investigadores de Ecuador, Estados Unidos y España en una población andina caracterizada por ser de talla baja, es decir, enanos, con una enfermedad denominada síndrome de Laron. Es una enfermedad rara y no tiene que ver en su origen y etiología con el enanismo más frecuente, al que se denomina acondroplasia.
Los individuos de este pueblo han sido fruto de una investigación durante más de 20 años. En ese periodo, ninguno de los 99 individuos que tomaron parte en el estudio desarrollaron cáncer o diabetes. Para que se entienda mejor este dato, conviene señalar que la población normal empleada como referencia en el estudio desarrolló cáncer en un 17% de los casos y diabetes en un 5%. ¿Qué tienen estos individuos de talla baja que les hace especiales?
En principio, tienen una mutación en un gen que produce una proteína llamada receptor de la hormona de crecimiento. El receptor esta defectuoso y hace que no sean tan sensibles a esta hormona, de ahí su estatura. Pero además este defecto les aporta algo más: protección frente algo a lo que los que somos de talla normal no somos inmunes, el cáncer y la diabetes.
Los estudios han demostrado que, debido a esa mutación, el funcionamiento de determinadas proteínas está alterado. Este hecho se traduce en que las células de estas personas programan su muerte cuando detectan fallos, es decir entran en apoptosis, en lugar de transformarse en células malignas y desarrollar el correspondiente tumor. Como si fueran conscientes del mal que pueden provocar, deciden terminar antes con su vida que generar un tumor. Un gran ejemplo de altruismo celular.
Asimismo, parece que las células de estos individuos activan proteínas que les protegen del estrés oxidativo, de los radicales libres, como la superoxido dismutasa 2. Por último, parece que la mutación del receptor de la hormona de crecimiento hace que los niveles de insulina que tienen estos individuos sean bajos, aunque sus cuerpos se hayan adaptado a ellos. Este podría ser el motivo por el que no desarrollan la diabetes.
Es fascinante ver cómo de nuevo la naturaleza nos demuestra que las cosas son como son y no como queremos que sean. No nos engañemos, las personas de talla baja son gente normal y, en muchos casos, como el del estudio, son extraordinarias.
Jesús Pintor





TENGO YO UN HIJO DE ESTATURA NORMAL, PERO INFERIOR A LA DE SUS AMIGOS, AL QUE SU ABUELA MATERNA LE DECIA QUE LA VERDADERA ESTATURA DEL HOMBRE SE MIDE DE LAS CEJAS PARA ARRIBA.
SOMOS MUY DADOS A “MEDIR” A LAS PERSONAS SOLAMENTE POR SU EXTERIOR, NO POR SU ALTURA MORAL, Y EN ESE CASO LA HORMONA DEL CRECIMIENTO ESTA EN EL INTERIOR.
Completamente de acuerdo Federico, con tu comentario y el de la abuela de tu hijo. Saludos y gracias por pasarte por aquí.
Hola Jesús, me ha parecido muy interesante la noticia. A menudo creemos que la perfección se consigue cuando tenemos un cuerpo diez, unos rasgos faciales perfectos, etc…pero la naturaleza no distingue ese tipo de belleza. La naturaleza contempla otro tipo de perfección basado en la evolución natural, en la modificación genética esporádica que a veces llega a buen puerto ¿Quien sabe si, por casualidad o simplemente por motivos de una posible evolución natural, este grupo de personas ha empezado a desarrollar una defensa contra cierto tipo de patologías,es decir, un tipo de perfección que no sabemos contemplar?
Lo que me resulta un poco inquietante es saber si las demás personas que padecen el sindrome de Larón en otras poblaciones también quedan exentas de sufrir tumores, diabetes y otros tipos de patologías.
Un saludo
La pregunta que haces es muy interesante. En principio todo parece indicar que cualquier persona que tiene este sindrome deberia tener menos probabilidad de tener cancer y diabetes (en comparacion con los que no tienen esta patologia). No sabemos, no obstante, si habra algun factor adicional que les de mas proteccion a estos pacientes. Estoy seguro que los investigadores que han realizado este brillante descubrimiento ya lo estan mirando, puesto que el hallazgo es extraordinario. En mi opinion creo que es importante profundizar mas comparando los genes de estos pacientes con los de las personas sin la enfermedad para comprobar si esta proteccion se debe a la mutacion del receptor de la hormona de crecimiento o, como ya he dicho, a la de algun otro gen mas.
¡Qué interesante! y más pensando en el “rechazo” social que habitualmente padecen (padecemos) las personas bajas.
Me ha venido a la mente mi padre que decía siempre, aunque en otro idioma: “la mujer y la sardina pequeñitas”.
Estoy totalmente de acuerdo con Federico cuando dice que la estatura del hombre/mujer, se mide (o debería medirse) de cejas para arriba.
Y me parece muy lógico todo lo que comenta M. Vadillo.
Aunque en el fondo todas las mujeres seguiremos deseando parecernos cualquier actriz que nos parezca bella y los hombres a cualquier fornido y atractivo caballero.
Hola!
Aquí el dicho de “no hay mal que por bien no venga” se cumple!
Es curioso el artículo, ya que el cáncer está a la orden del día, y todo el mundo conoce a alguien cercano que lo haya padecido o lo esté padeciendo. Y, pensar que esta población está exenta de padecerlo me parece increíble/alucinante.
Entonces, con el estudio de este tipo de mutación, se podrían encontrar soluciones frente al cáncer o la diabetes, ¿no? sería la panacea.
En principio este estudio deberia valer precisamente para lo que sugieres. Esperemos que el avance en la investigacion permita desgranar un poco los misterios del cancer y de estas personas extraordinarias podamos aprender como curarlo. A ver si esto no se queda en una idea y se convierte en una realidad.